Calidad Inmobiliaria afina los detalles finales de su proyecto Distripark Valle Dulce, en Apopa, San Salvador Oeste, un complejo compuesto por 53 distribodegas y espacios hechos a la medida con una inversión superior a $40 millones.
Walter Guardado, director de operaciones de Calidad Inmobiliaria, informó que la compañía cuenta con un plan de inversiones de $150 millones para construir otros tres proyectos de distribodegas en la zona entre Apopa, Nejapa y Quezaltepeque, con un estimado de 300 unidades.
Asimismo, afirmó que se prevé una inversión a largo plazo en esta oferta. «Estamos buscando terreno que nos de para construir en los próximos 10 años al menos unas 1,000 bodegas más en esta zona», añadió.
Este tipo de proyectos también dinamizan el empleo, puesto que, según Guardado, durante el proceso de construcción se generaron unos 300 empleos directos.
Por su parte el director de la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss), Luis Rodríguez, explicó que en la zona se han desarrollado proyectos logísticos debido a su conexión con el oriente y occidente del país, así como con las fronteras con Guatemala y Honduras.
Estamos planificando más inversiones tanto públicas como privadas, estamos preparando nuevas iniciativas para aprovechar al máximo la estrategia del Gobierno y la inversión pública que se ha hecho en la zona
De acuerdo con datos revelados por Rodríguez, el 67 % de la inversión privada realizada en la zona es logística, almacenamiento e industria y otras escalas que se están planificando.
Añadió que ese porcentaje equivale a más de 25 proyectos que aportan en volúmenes para desarrollar el distrito logístico regional que se busca consolidar en la zona.
«Cada una de las piezas va cumpliendo una función en específico, en este caso es un proyecto que tiene una mixtura que puede cumplir empresas pequeñas, medianas y grandes, algunos tienen otras características que aportan al índice de crecimiento al país, no solo en el tema de construcción», explicó Rodríguez.
Como parte de la apuesta, indicó que cada uno de los desarrolladores ha ido preparando un plan de trabajo en algunos casos a 10 años y en otros a 15 años y que las siguientes escalas se proyectan para usos mixtos, compuestos por servicios y habitacionales para consolidar las necesidades del polo de desarrollo.






