Más allá de los conocidos usos de la tecnología en sectores como la industria, los servicios, las finanzas, o el entretenimiento; en la República Popular China también se orienta este desarrollo para mejorar las condiciones de vida de las personas con discapacidad.
En este sentido, en el Centro de Servicio para las Personas con Discapacidad de Beijing los usuarios tienen acceso a más de 60 herramientas que les permiten mejorar sus condiciones de salud para vivir, trabajar y participar en actividades sociales de manera accesible.
«La zona de exhibición de logros tecnológicos para ayudar a personas con discapacidad de alto estándar, muestra concentradamente más de 60 tipos de productos avanzados de asistencia tecnológica nacionales e internacionales», afirman los encargados del centro.
Entre los avances se incluyen máquinas como lazarillos robóticos con capacidad de detectar obstáculos, redireccionar hacia una ruta más adecuada o emitir alertas en casos de necesidad.
Los responsables del centro para personas con capacidad agregaron que estos perros robóticos también cuentan con la función de brindar apoyo emocional para su dueño.

También existen lentes para que las personas que no cuentan con la capacidad de escuchar puedan leer subtítulos en los vidrios de los mismos y las conversaciones en tiempo real; además poseen la capacidad de traducción en más de 100 idiomas.
Otra de las innovaciones son computadoras que se activan con el movimiento de los ojos y permiten a personas con dificultades motoras y del habla escribir, jugar en línea, y realizar otro tipo de operaciones de comunicación que influyen positivamente en su calidad de vida.
Por otro lado, para personas con lesiones medulares o por causa de accidentes de tránsito o caídas graves existe la posibilidad de usar un sistema de lentes de realidad virtual que los ubican en situaciones que los hacen convivir con una simulación del mundo real y fortalecer su capacidad de respuesta a diversos estímulos.
Además, esta tecnología se complementa con apoyo psicológico, informó la profesora del Centro de Servicio para las Personas con Discapacidad, Lee Hae.
«Aquí se da clase para la rehabilitación psicológica, rehabilitación de trabajo, y rehabilitación de vida. Hemos dado atención a más de 600 personas que atravesaron accidentes, y el 90 % de ellos en menos de un mes puede aprender cómo vivir solo», dijo.

La profesional reivindica que, como ella, en el centro la mayoría de maestros son personas con discapacidad y que este lugar el fundador mismo del lugar fue alguien tras perder sus capacidades motoras tras un accidente reconoció las dificultades de este sector y decidió crear una propuesta para ayudarlos.
También destacó que una de las aristas principales del centro es incentivar a la incorporación productiva de los usuarios.
«No solamente enseñamos la capacidad de vida, sino también brindamos herramientas para que las personas puedan ganar dinero a través de sus propias manos», refirió.






