La Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) de El Salvador reforzó su capacidad regulatoria con la graduación de su segunda cohorte del posgrado en Crypto, Blockchain y Finanzas Descentralizadas, impartido por la Universidad del CEMA de Argentina. El acto simbólico reunió a 11 de los graduados de esta edición, que se suman a los egresados del año anterior, consolidando así una plantilla de más de 30 colaboradores con formación especializada en activos digitales.
De acuerdo con el presidente de la CNAD, Juan Carlos Reyes, conocer a fondo el ecosistema de las finanzas descentralizadas permite al equipo comprender el origen y la lógica detrás de cada regulación vigente, lo que fortalece su capacidad para aplicarla con criterio.
«Es importante entender cómo es toda la industria para poder apreciar por qué tenemos las reglas que tenemos», afirmó Reyes.
Bajo ese marco, la comisión exige a toda entidad que solicite licencia cumplir cuatro pilares: el marco legal local, las reglas de antilavado de dinero alineadas con estándares GAFI, la estabilidad financiera operativa y la solidez tecnológica de su plataforma.

El posgrado refuerza la capacidad del equipo para evaluar con rigor cada uno de esos pilares, en particular el tecnológico. «Al tomar el posgrado entendemos mejor por qué tenemos esas reglas en el país: para proteger a la población del fraude y al país del lavado de dinero», señaló.
Además, indicó que la decisión responde a una filosofía institucional clara: «Aquí tenemos la filosofía de que el que quiere salir adelante sale adelante», señaló.
En ese sentido, la comisión ha abierto el acceso a esta formación a perfiles que van más allá de las áreas técnicas o regulatorias, incluyendo a colaboradoras que iniciaron sus funciones en recepción y secretaría y que hoy forman parte integral de los equipos de supervisión y operaciones.
Abigail Sermeño, técnico de planificación de la CNAD y graduada de esta segunda cohorte, describió la experiencia como enriquecedora desde su posición administrativa.

«El mercado de activos digitales se mueve incluso más rápido que el mundo. Somos nosotros quienes debemos estar a la vanguardia de ese conocimiento para poder aplicarlo incluso en nuestros procesos administrativos», afirmó Sermeño. Destacó que el trabajo integrador sobre pruebas de reserva de liquidez fue el punto más relevante del programa.
Para Jorge Rodríguez, especialista en cripto de la Dirección de Cripto y Desarrollo, el posgrado amplió su radar sobre productos y herramientas de la industria. «Ya vemos con otra visión los servicios que traen las plataformas, no solo lo que ofrecen a los usuarios, sino por qué nació ese producto y por qué lo están ofreciendo», explicó el también programador, cuyo trabajo consiste en evaluar técnicamente las plataformas de las entidades que solicitan registro ante la CNAD.

Willian Serrano, coordinador de la Dirección de Regulación y Supervisión, con experiencia previa en banca y calificadoras de riesgo, señaló que el posgrado dotó al equipo de una visión 360 que integra economía, negocio y nuevas tecnologías. «Nos permitió tener esa comprensión metodológica de un nuevo paradigma que impacta las finanzas, la tecnología y el desarrollo económico», indicó.

La formación también ha tenido proyección regional. Los dos colaboradores con mayores notas de esta cohorte viajaron a Buenos Aires para recibir sus diplomas y, aprovechando el desplazamiento, impartieron un taller a funcionarios de la Comisión Nacional de Valores de Argentina (con quien la CNAD mantiene un memorándum de entendimiento) sobre estándares de custodia, proveedores y evaluación de plataformas.
Reyes adelantó que este podría ser el último año en que la institución recurra al programa de la Universidad del CEMA. La CNAD trabaja actualmente en el desarrollo de su propio curso de formación, idealmente en alianza con una universidad salvadoreña, con el objetivo de lanzarlo a través de su Centro de Innovación de Activos Digitales (CIAD) y orientarlo también hacia reguladores de otros países de la región.
La CNAD avanza hacia la consolidación de un equipo que combina ese bagaje con conocimiento especializado en activos digitales, con miras a posicionar a El Salvador como referente formativo en la industria a nivel regional.






