Acres Inmobiliaria presentó oficialmente Condado Quetzal, un megaproyecto residencial que busca redefinir el concepto de vivienda accesible en El Salvador.

Se trata de un proyecto que se construirá en Quezaltepeque, La Libertad Norte, y que ofrecerá modelos de vivienda con precios de introducción que van desde los $39,990 hasta los $99,990, dirigidos a distintos perfiles de compradores, desde jóvenes profesionales, parejas jóvenes, familias y salvadoreños residentes en el exterior.

Contará con financiamiento del Fondo Social para la Vivienda (FSV). El CEO de Acres Inmobiliaria, Óscar Bonilla, mencionó que este desarrollo tendrá una inversión proyectada de $45 millones, contempla 913 unidades habitacionales y generará una importante cantidad de empleos directos e indirectos.

«Durante muchos años se normalizó que los proyectos accesibles debían ser grises, sin identidad y sin calidad urbana. Nosotros creemos todo lo contrario: el salvadoreño merece comunidades dignas, bien diseñadas y pensadas para la familia», expresó.

Esta visión se ve materializada en un proyecto que incorpora una propuesta urbanística que integra áreas verdes, casi dos kilómetros de ciclovías, minigolf, cine exterior, casa club, zona comercial, coworking y una reserva natural.

El CEO explicó que esta apuesta por un diseño que acompañe la vida de los habitantes responde a una transformación en las prioridades del mercado inmobiliario, en donde más allá de adquirir una vivienda, los compradores buscan hoy proyectos que ofrezcan conectividad, entorno y calidad de vida dentro de un rango de inversión alcanzable.

«Hoy las nuevas familias salvadoreñas quieren crecer en lugares seguros, verdes y ordenados. Quieren sentir orgullo del lugar donde viven.
Condado Quetzal nace precisamente de esa visión: elevar el estándar de vida sin elevar el precio», agregó. El enfoque del proyecto también busca diferenciarse desde el diseño.
Las viviendas, con dimensiones que van desde los 37 hasta los 78 metros cuadrados, fueron concebidas bajo criterios de funcionalidad, iluminación natural y optimización del espacio.
«El reto ha sido claro desde el inicio: no construir más de lo mismo, sino hacerlo mejor. Más de 900 viviendas significan más de 900 historias y eso exige pensar en comunidad, orden y largo plazo.
Aquí cada decisión está pensada para cómo se vive, no solo para cómo se vende», explicó Javier Bonilla, CEO de JOB Constructora, brazo operativo de Acres Inmobiliaria.
«La comunidad no se improvisa, se diseña. Desde el inicio integramos espacios que generan convivencia, identidad y economía dentro del condado. Incluso incorporamos una iglesia como ancla, punto de encuentro y cohesión social dentro del proyecto», añadió.
La ubicación forma parte de la estrategia del desarrollo. Quezaltepeque comienza a consolidarse como un nuevo polo industrial y logístico con conectividad hacia distintos puntos del área metropolitana y cercanía a nueva infraestructura hospitalaria en Nejapa.
Condado Quetzal está a solo 1,000 metros de La Toma de Quezaltepeque, un parque recreativo y balneario natural de 82 manzanas de terreno que cuenta con tres piscinas, áreas de pícnic, cabañas, senderos, jardines, canchas de fútbol y básquetbol, entre otros atractivos.
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