La República Popular China, un país con el que la administración del presidente Nayib Bukele ha estrechado relaciones, se apuntó $52.3 millones al cierre del décimo primer mes de 2024, lo que representó una subida del 381.7 % con respecto a los $10.84 millones registrados en el mismo período del año previo.
No obstante, el incremento más significativo fue en kilogramos (kg), ya que se pasó de un acumulado de 800,000 kg en noviembre de 2023 a 82.8 millones de kg en noviembre de 2024, una subida de 9,659.7 %.
El producto más demandado por China fue el azúcar de caña o de remolacha, con $38.5 millones enviados o 81.8 millones de kilogramos, seguido de productos textiles y algunos metales para producción.
En este punto, cabe mencionar que, a inicios de noviembre pasado, la ministra de Economía, María Luisa Hayem, informó que se concluyó la segunda ronda de negociaciones de un tratado de libre comercio (TLC) con la nación asiática, el cual al materializarse potenciaría más el intercambio. Hasta noviembre ya se posicionaba como el noveno socio comercial del país.
Sin embargo, el país con el crecimiento más sorprendente es Egipto, el cual pasó de recibir $500 de El Salvador hasta noviembre de 2023 a contabilizar $1.3 millones al cierre de noviembre de 2024, una variación positiva de 279,391.6 %.
Estas cifras de envíos hacia el Estado africano suceden en el marco del anuncio de la apertura de una embajada de El Salvador en 2025. La viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira, afirmó que ese territorio forma parte de los planes del Gobierno y que la visión es abrir más oportunidades.
Filipinas, por su parte, registró $10.7 millones en exportaciones desde El Salvador, lo que significó un crecimiento interanual de 16,026.5 %. Este, al igual que Egipto, demandó melaza.
Otros mercados como República Checa e India revelaron fuertes incrementos de 554.8 % y 109.3 % respectivamente.
Al respecto del acercamiento a nuevos mercados, Silvia Cuéllar, presidenta de la Corporación Salvadoreña de Exportadores (Coexport), consideró en entrevista con «Diario El Salvador» que estos representan una gran oportunidad de desarrollo para los exportadores.
«Cada vez que se habla de un acuerdo de libre comercio significa una oportunidad de llegar a nuevos mercados porque no tenemos tanta exportación hacia estos países. No es que sea solo por el tema arancelario, sino porque no se han explotado, porque la mira del sector exportador ha estado hacia el norte», dijo en el marco del inicio de las negociaciones de un acuerdo con el Mercado Común del Sur (Mercosur), un bloque fundado en 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.






