La industria de la construcción sigue siendo uno de los principales dinamizadores de la economía salvadoreña. Un informe de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), a febrero de 2026, confirma que los créditos del segmento de la construcción cerraron con un crecimiento interanual de $347 millones, 32.2 % más en comparación con el mismo mes de 2025.
El reporte de la gremial bancaria confirma la solidez y el dinamismo del sector y evidencia que se tiene un respaldo financiero ante la crisis que pueden provocar los temas relacionados con la guerra en Irán.
«Las cifras que reporta la banca nacional son el reflejo evidente de cómo la industria de la cons trucción es el dinamizador de la economía y cómo la Opamss [Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador] estamos muy convencidos de que este crecimiento sostenido solo es posible con apoyo institucional, certeza y sobre todo la confianza de que cada inversión generará frutos y un efecto multiplicador para el bienestar nacional», destacó Luis Rodríguez, director ejecutivo de Opamss.
En su opinión, la colocación de créditos para la industria de la construcción a un crecimiento de más del 32 %, al cierre de febrero de 2026, es coherente con la millonaria inversión que se ha liberado en el último año y que la posiciona como la de mayor auge en la región, además que indica la apuesta transversal del sector financiero por cada proyecto: es toda una sinergia y una cadena de valor sostenible y coherente.
Al respecto, el presidente de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), José Velásquez, dijo recientemente que el sector se ha convertido en uno de los principales impulsores de la economía. «Estamos aportando entre el sector de actividades inmobiliarias y la construcción alrededor del 17 % del PIB y generando más de 170,000 empleos entre directos e indirectos», detalló en esa ocasión.
Añadió que las cifras confirman la confianza de los empresarios ya que en la actualidad ejecutan un amplio portafolio de proyectos inmobiliarios, entre residenciales (verticales y horizontales), comerciales, corporativos, logísticos y también de infraestructura pública.
Un reporte del Banco Central de Reserva (BCR) publicado en marzo pasado destaca que el país presenta un portafolio significativo de proyectos privados en ejecución durante 2026, estimado en más de $9,000 millones, que incluye el desarrollo de infraestructura, maquinaria y equipo, concentrados principalmente en los sectores de construcción, servicios y comercio, que supera los niveles de inversión privada registrados en 2025.
Detalla que ese dinamismo se manifiesta, en particular, en el desarrollo de proyectos habitacionales, especialmente de tipo vertical, la expansión de infraestructura comercial y corporativa, la construcción de parques logísticos e industriales, así como en la inversión en complejos turísticos y hoteleros.
Según el BCR, la industria de la construcción presentó el mayor dinamismo en 2025 con 24.4 % de crecimiento, con lo que la sitúa al frente de las diferentes actividades económicas con mayor auge a escala nacional.
El buen desempeño del sector también se refleja en el Balance Preliminar de la Economía de la Región CARD 2025, elaborado por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA) —bajo la medición del índice mensual de actividad económica (IMAE)— que ubica a la construcción de El Salvador como la actividad económica más fuerte de toda la región con un crecimiento de 30.22 %, muy por encima de los sectores que empujaron las economías de los países vecinos.
Lee tambiénAerocluster El Salvador impulsa el crecimiento de la industria aeronáutica





