A marzo de 2025, los bancos salvadoreños mantienen una participación activa y robusta en la economía del país, impulsando el financiamiento a sectores clave y a las familias, según datos recientes presentados por la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa). La cartera bruta de créditos alcanzó los $17,716.3 millones, con un equilibrio notable: el 51 % dirigido a empresas ($9,084.8 millones) y el 49 % restante a familias ($8,631.5 millones).

El crecimiento de los créditos empresariales fue del 7.8 % interanual, con sectores específicos mostrando un dinamismo sobresaliente. La construcción lideró con un incremento del 23.6 % ($207.8 millones adicionales), seguida por el comercio, con un aumento del 9.7 % ($250.6 millones), y los servicios, que crecieron 8.7 % ($73 millones). Este comportamiento refleja no solo un entorno crediticio saludable, sino también una mayor disponibilidad de financiamiento para actividades productivas.

Por su parte, los créditos otorgados a familias mostraron un comportamiento positivo, con crecimientos importantes en segmentos clave. La adquisición de vivienda creció 3.6 %, mientras que los préstamos personales aumentaron 4.6 %, lo que evidencia una mayor inclusión financiera y acceso al crédito para consumo y mejora de condiciones de vida.

Los depósitos, principal fuente de fondeo del sistema bancario, también mostraron una evolución favorable. A marzo de este año, el total de depósitos ascendió a $19,678.9 millones, lo que representa un aumento interanual de $1,993 millones o 11.3 %. Esta tendencia al alza confirma la confianza de la población en el sistema financiero nacional.

En detalle, las captaciones a la vista crecieron 12.6 % ($1,364 millones), alcanzando los $12,164 millones, mientras que las captaciones a plazo aumentaron 9.2 % ($605 millones), totalizando $7,167 millones. Este comportamiento refleja una preferencia creciente por instrumentos de ahorro a mediano y largo plazo, así como una cultura financiera más sólida entre los salvadoreños.

En paralelo, la banca digital se consolida como un canal clave para las operaciones financieras. Las transferencias interbancarias crecieron 59 % en cantidad (más de 1.7 millones de operaciones) y 32 % en montos, sumando $1,067 millones. Esta transformación digital ha permitido agilizar procesos, mejorar la experiencia del usuario y dinamizar el comercio, tanto formal como informal.

Desde el punto de vista financiero, el sistema bancario salvadoreño mantiene una posición patrimonial sólida, con un patrimonio de $2,615.9 millones, lo que representa un incremento interanual del 6.4 %. Además, el índice de solvencia se mantiene en 14.34 %, por encima del mínimo legal exigido (12 %), lo que refleja una adecuada gestión de riesgos y una estructura financiera resiliente.

El informe de Abansa destaca que estos resultados evidencian la confianza depositada por los usuarios en la banca nacional y la capacidad del sector para acompañar el crecimiento económico del país. La diversificación de la cartera de créditos y la solidez en los indicadores financieros permiten al sistema bancario enfrentar con éxito los retos actuales del entorno económico.

Finalmente, la gremial reafirmó el compromiso de sus bancos miembros con el desarrollo del país:

«Los bancos miembros de Abansa están comprometidos con la transparencia, innovación y fortalecimiento continuo del sector, tienen como centro proveer más y mejores servicios financieros, contribuyendo al bienestar de los usuarios, al desarrollo del mercado y al crecimiento de la economía», señaló el gremio.

Con estas cifras, la banca salvadoreña consolida su papel como aliada estratégica del desarrollo productivo y del bienestar financiero de miles de salvadoreños.

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