El Salvador reafirmó su posicionamiento como líder global en regulación de activos digitales durante la segunda edición del Digital Assets Summit (DAS) 2026, un evento que congregó a más de 650 participantes, incluyendo 58 delegados oficiales de alto nivel provenientes de 17 países. La jornada estuvo marcada por un mensaje claro: la certeza jurídica y la claridad regulatoria son fundamentales para el desarrollo de esta industria.

Durante su intervención, el presidente de la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD), Juan Carlos Reyes, destacó los avances que ha logrado el país en un corto período de tiempo y el impacto que esto ha tenido a nivel internacional. 

«Hoy en día, bajo el marco legal de la Ley de Emisión de Activos Digitales, hemos aprobado más de $192,000 millones en emisiones», señaló, al tiempo que explicó que el volumen de transacciones vinculadas a entidades reguladas supera los $300,000 millones.

Estas cifras, afirmó, posicionan a El Salvador como uno de los países que más volumen supervisa en el mundo en materia de activos digitales. Pero la ambición va más allá. «En los próximos cinco años prevemos tener $1 billón en activos digitales supervisados», proyectó Reyes, subrayando que este objetivo será posible mediante la colaboración internacional y el fortalecimiento del ecosistema local.

El evento también sirvió para exponer los pilares del modelo salvadoreño, basado en licencias, procesos rigurosos de aprobación y una separación clara entre la regulación tradicional y la de activos digitales. Según Reyes, este enfoque ha permitido «apagar el ruido» de la especulación y concentrarse en instrumentos financieros reales, con trazabilidad y transparencia.

A lo largo de la jornada, las discusiones abordaron temas clave como la liquidez en los mercados tokenizados, el rol de las stablecoins, el cumplimiento normativo, así como las oportunidades que ofrece la tokenización de activos en economías emergentes. Delegaciones de países como Estados Unidos, España, Brasil y Nigeria participaron activamente en los intercambios, interesados en replicar o adaptar el modelo salvadoreño en sus propias jurisdicciones.

Por su parte, Paolo Ardoino, CEO de Tether, principal compañía patrocinadora del evento, enfatizó la importancia de la colaboración entre el sector público y privado para el crecimiento de la industria, en un mensaje compartido en el evento. «Este tipo de conferencias son fundamentales para demostrar la importancia de la cooperación entre reguladores y empresas», afirmó. Asimismo, destacó que Tether ha trabajado con más de 340 organizaciones en más de 65 países y ha colaborado con autoridades para bloquear más de $4,500 millones en actividades ilícitas, como evidencia de que las stablecoins pueden operar con altos estándares de transparencia y cumplimiento.

Ardoino subrayó que esta experiencia demuestra que es posible construir productos financieros accesibles sin sacrificar la supervisión, siempre que exista una comunicación directa entre la industria y los reguladores.

El Digital Assets Summit no solo funcionó como vitrina del avance salvadoreño, sino también como un espacio de articulación global. La presencia de reguladores, bancos centrales y unidades de inteligencia financiera evidenció que el debate ya no gira en torno a si regular o no los activos digitales, sino a cómo hacerlo de manera efectiva.

En ese sentido, el mensaje transversal del evento fue contundente: los mercados de activos digitales no crecen en entornos de incertidumbre. Por el contrario, la experiencia de El Salvador sugiere que un marco regulatorio claro, especializado y técnicamente sólido puede atraer inversión, dinamizar la economía digital y posicionar a un país como líder en una industria en plena expansión.

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