La banca salvadoreña mantiene su papel protagónico como motor del dinamismo económico nacional. A mayo de 2025, el saldo de créditos a empresas creció un 8 % interanual, reflejando una mayor colocación de recursos hacia sectores clave como el comercio, la construcción y otras actividades productivas. Esta tendencia se enmarca en un contexto de crecimiento general del crédito, con un aumento del 6.2 % en los préstamos brutos, que alcanzaron un total de $17,996 millones.

Según datos de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), el crecimiento del crédito representa $1,045 millones adicionales en colocaciones nuevas dirigidas a personas y empresas. Este comportamiento positivo refuerza la confianza en la economía y permite la expansión de proyectos que generan empleo e inversión.

En el detalle por sector, los créditos al comercio aumentaron en $260 millones (9.9 % más), mientras que la construcción reportó un alza de $219 millones, equivalente a un notable 23.9 %. Por su parte, el segmento de otras actividades económicas registró un incremento de $109 millones. Estos resultados reflejan un entorno crediticio favorable que acompaña la reactivación económica y la ejecución de obras de infraestructura y desarrollo comercial.

El crédito a personas también mostró una evolución favorable, con un crecimiento interanual del 4.8 %, y el financiamiento a vivienda mantuvo su ritmo ascendente con una variación del 3.2 %.

En términos generales, los datos confirman un panorama sólido para la banca. Los activos de las instituciones financieras crecieron 9.1 %, alcanzando los $26,448 millones, y los depósitos continúan en una senda de expansión sostenida, con un crecimiento de 14 %, totalizando $20,136 millones. Este incremento de $2,466 millones respecto a mayo de 2024 es clave, ya que constituye la principal fuente para fondear nuevos préstamos.

Por tipo de depósito, el 61.6 % corresponde a cuentas a la vista (corriente y ahorro), por un total de $12,398 millones, mientras que los depósitos a plazo representan el 36.7 %, sumando $7,385 millones. Las cuentas a la vista crecieron 14.4 % y los depósitos a plazo aumentaron 13.4 % interanual.

Además, las fuentes de fondos de los bancos ascendieron a $22,946 millones. De ese total, los depósitos representaron el 87.8 %, seguidos por créditos recibidos por $1,626 millones y títulos valores emitidos por $1,184 millones, lo cual garantiza una base sólida para seguir expandiendo la cartera de crédito e inversiones.

El comportamiento de los indicadores de riesgo también es positivo. El saldo de créditos vencidos se redujo en 14.1 %, totalizando $277 millones, reflejo de una gestión eficiente del riesgo por parte de las entidades bancarias. A ello se suman reservas para incobrabilidad por $425 millones y una sólida solvencia bancaria, que alcanza el 14.25 % en relación con los activos ponderados por riesgo.

Entre los bancos con mayor volumen de crédito otorgado destacan Bancoagrícola, con $4,428 millones; Banco Cuscatlán, con $3,135.2 millones; y BAC Credomatic, con $2,911.6 millones.

Estos resultados muestran una banca fuerte que impulsa el crecimiento económico de El Salvador, especialmente a través del apoyo a las empresas que dinamizan la producción y el empleo.

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