El sistema bancario de El Salvador inició 2026 con un crecimiento sostenido en la colocación de créditos, destacando un mayor impulso hacia el financiamiento de empresas y sectores productivos clave para la economía nacional, de acuerdo con el informe de desempeño financiero de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa).
A enero de 2026, la cartera de préstamos alcanzó un saldo de $19,137.5 millones, lo que representó un incremento interanual de $1,552 millones, equivalente a un crecimiento del 8.8 %. Este comportamiento refleja una mayor actividad crediticia, impulsada tanto por la demanda de financiamiento como por la capacidad del sistema bancario para canalizar recursos hacia la economía.
Dentro de este crecimiento, el crédito a empresas se consolidó como el principal motor, con una expansión interanual del 12.9 %, alcanzando un saldo de $10,114.7 millones. Este segmento avanzó a un ritmo muy superior al crédito a personas, que creció 4.4 %, y al financiamiento para vivienda, con un alza del 4.8 %, lo que evidencia una mayor orientación del sistema financiero hacia la inversión productiva.
El informe también señala que este dinamismo se concentró en sectores estratégicos de la economía. La construcción lideró el crecimiento del crédito empresarial, con un incremento de $334 millones (31.6 %); seguida por comercio, con $275 millones adicionales (9.8 %), y servicios, con un aumento de $257 millones (16.7 %).

Estos resultados apuntan a una reactivación de actividades clave, especialmente aquellas vinculadas a infraestructura, consumo y servicios, sectores que suelen tener un impacto directo en la generación de empleo y en el dinamismo del mercado interno.
En el caso de la construcción, este comportamiento se alinea con otros indicadores recientes. La Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss) informó que se han liberado $5,500 millones en inversión privada en el Área Metropolitana de San Salvador, distribuidos en alrededor de 680 proyectos, lo que refuerza la tendencia de expansión en este sector.
Además, el informe señala que el crecimiento del crédito ha sido acompañado por una mejora en la calidad de la cartera. A enero de 2026, el saldo de créditos vencidos se ubicó en $284 millones, lo que representa una reducción interanual del 10.6 %, reflejando una menor presión de impago y una gestión más eficiente del riesgo por parte de las instituciones financieras.
El índice de mora se mantuvo en niveles bajos, alrededor del 1.48 %, lo que respalda la estabilidad del sistema y su capacidad para continuar expandiendo el crédito sin comprometer la calidad de sus activos.

En paralelo, la solidez del sistema bancario también se evidencia en sus niveles de solvencia. El capital regulatorio sobre activos ponderados por riesgo se situó en 15.25 %, un indicador que refleja la capacidad de la banca para absorber posibles pérdidas y mantener su estabilidad en escenarios adversos.
El crecimiento del crédito ocurre en un contexto en el que el sistema financiero continúa mostrando resultados superiores al desempeño general de la economía. Mientras el crédito avanzó 8.8 % interanual, el Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) registró un crecimiento de 2.6 % a diciembre de 2025, lo que posiciona al sector bancario como un actor clave en la dinamización económica.
En este escenario, el comportamiento del crédito sugiere que la banca está jugando un papel relevante en el financiamiento de proyectos productivos y en el fortalecimiento de sectores estratégicos, lo que podría sostener el crecimiento económico en los próximos meses.
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