El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se reunió este lunes en Casa Presidencial con Bilal Bin Saqib, ministro de Cripto y Blockchain de Pakistán, en un encuentro que subraya la creciente influencia del país centroamericano en la diplomacia global basada en bitcóin. La conversación giró en torno a tres pilares fundamentales: la creación y gestión de reservas estratégicas de bitcoin, el desarrollo de la minería con fuentes energéticas propias, y la expansión de la educación financiera a través de programas vinculados a esta criptomoneda.

La visita se enmarca en un contexto en el que ambos países están dando pasos firmes hacia la adopción de bitcóin como activo estratégico. Pakistán anunció recientemente la creación de una reserva nacional de bitcoin, a través de la Autoridad Reguladora de Activos Virtuales y Cripto de Pakistán (PVARA), con el objetivo de posicionarse como un actor relevante en la nueva economía digital. Además, el gobierno pakistaní ha destinado 2,000 megavatios de energía para el desarrollo de centros de datos, minería de bitcóin e inteligencia artificial, como parte de un ambicioso plan tecnológico.

Por su parte, El Salvador continúa fortaleciendo su posición como referente global en el ecosistema bitcoiner. La reserva de bitcoin del país ya supera los 6,240 BTC, con un valor aproximado de $744 millones al precio actual ($119,000), y sigue aumentando bajo la estrategia de acumulación diaria anunciada por Bukele. Esta política ha sido reconocida por líderes internacionales del sector y se ha convertido en un modelo observado por otras naciones que buscan diversificar sus activos soberanos.

La Oficina Nacional del Bitcoin, que lidera los esfuerzos de adopción en el país, aseguró que «El Salvador continúa inspirando a otros países alrededor del mundo a adoptar nuestra fórmula ganadora. Biplomacia en acción», destacando así el papel protagónico que el país ha asumido en el impulso de una red de cooperación internacional basada en bitcoin.

Uno de los aspectos más destacados del diálogo fue el componente educativo. El modelo de formación de El Salvador, a través de iniciativas como CUBO+ y otros programas respaldados por la Oficina del Bitcoin, ha servido como ejemplo de cómo preparar a una nueva generación de profesionales para una economía cada vez más descentralizada y digital. En este sentido, la colaboración con Pakistán podría abrir nuevas oportunidades de intercambio académico y desarrollo conjunto de contenidos educativos especializados.

La reunión entre Bukele y Bin Saqib no solo refleja una coincidencia en visión estratégica, sino también el surgimiento de una nueva diplomacia que trasciende los modelos tradicionales. En lugar de depender exclusivamente de relaciones basadas en comercio o geopolítica convencional, esta nueva biplomacia —como la ha denominado la Oficina del Bitcoin— se construye sobre los principios de soberanía monetaria, innovación tecnológica y colaboración descentralizada. 

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