El Salvador continúa fortaleciendo su infraestructura aduanera como parte de una estrategia para consolidarse como referente logístico en la región. El director general de Aduanas, Benjamín Mayorga, anunció que el país se encuentra en proceso de renovación de nuevos puestos fronterizos, entre ellos La Hachadura, San Cristóbal y Las Chinamas, los cuales ya se encuentran en etapa de renderización.
«El Salvador ha invertido fuertemente, a través de diferentes préstamos, en Aduana Anguiatú, El Amatillo, y ahora estamos dando pasos firmes con nuevos proyectos en otras fronteras estratégicas», destacó Mayorga.
El funcionario subrayó que estas inversiones permiten que el país despunte a nivel centroamericano en materia de infraestructura, tecnología y procesos de despacho, tanto de exportación como de importación. «Es importante que nuestros países vecinos como Guatemala y Honduras también tengan condiciones, y ante la falta de una inversión de la calidad que está haciendo El Salvador, la mejor manera de garantizar un flujo comercial eficiente es integrarnos», sostuvo.
En ese sentido, explicó que la integración aduanera no solo implica modernización de instalaciones, sino también cooperación con países vecinos. «Integrarnos significa que El Salvador pone a disposición la infraestructura para que ellos puedan trasladar a sus funcionarios de Aduana y de Migración», indicó.
Actualmente, Centroamérica avanza en este proceso a través del Comité Centroamericano Aduanero, donde se definen mecanismos de coordinación. Gracias a estas medidas, los tiempos de despacho han experimentado una reducción significativa. «Antes eran de 72 horas, ahora, dependiendo del flujo de vehículos entre los dos países, se han reducido a aproximadamente 2 horas», afirmó Mayorga.
Con estas acciones, El Salvador busca consolidarse como un hub regional de comercio y logística, ofreciendo mayor competitividad y dinamismo a los sectores productivos que dependen de un tránsito ágil y seguro en las fronteras.






