El Salvador se ha convertido en el líder mundial en regulación de activos digitales, desplazando a Suiza por primera vez, según el más reciente Crypto Asset Risk Report 2025 de la firma de análisis irlandesa Coincub. El informe reconoce la claridad regulatoria, la implementación institucional y el enfoque disruptivo del país como claves para alcanzar el primer lugar en el ranking global.
Coincub destaca que El Salvador ha sabido romper con los marcos regulatorios tradicionales y construir un sistema desde cero, con una ley de activos digitales integral que abarca licencias, stablecoins y la infraestructura del mercado. El país fue el primero en adoptar bitcóin como moneda de curso legal y en mantenerlo como activo soberano, abriendo el camino hacia una economía digital descentralizada.
Lo que verdaderamente distingue a la nación, según el informe, es su enfoque de «pizarra limpia», que le ha permitido evitar la complejidad y lentitud de los mercados desarrollados. La creación de la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) ha sido crucial en este proceso. Esta institución independiente no solo aplica estándares estrictos, sino que también fomenta la innovación.
Según declaraciones de la abogada Erica Perkin, del bufete The Perkin Law Firm L.C., quien ha trabajado estrechamente con la CNAD, el equipo salvadoreño está compuesto por profesionales jóvenes, conocedores de la tecnología blockchain, muchos con estudios de posgrado en instituciones como el MIT y Harvard. «Cada miembro de la CNAD ha operado con bitcóin. Esta experiencia práctica, combinada con una formación académica rigurosa, les permite formular políticas innovadoras y bien fundamentadas», asegura Perkin.
Actualmente, la CNAD supervisa más de $150,000 millones en activos digitales, siendo la cifra más alta del mundo, gracias a la confianza de empresas como Tether y más de 50 emisores de activos tokenizados registrados en el país, según ha reportado «Diario El Salvador».
El ranking de Coincub también señala a Suiza en segundo lugar, con una regulación que se apoya en su tradición financiera, pero que carece de transparencia pública en la concesión de licencias. Japón, en la cuarta posición, sobresale por su consistencia en la supervisión de plataformas y custodia tras sus primeras experiencias fallidas. Por su parte, los Emiratos Árabes Unidos, en el séptimo lugar, combinan incentivos fiscales con estrictas exigencias regulatorias para las empresas cripto.
En el caso de Estados Unidos, que figura en la sexta posición, Coincub reconoce las recientes reformas impulsadas por la administración de Donald Trump, incluyendo la creación de la Reserva Estratégica de Bitcóin y nuevas normativas que clarifican la clasificación de tokens. Sin embargo, el informe también advierte sobre riesgos regulatorios derivados de una supervisión laxa sobre activos especulativos como los memecoins, tras su reclasificación como «coleccionables».
Con este nuevo reconocimiento, El Salvador no solo consolida su liderazgo regional, sino que se perfila como un referente global para países que buscan construir una economía digital sólida, transparente y orientada al futuro.






