El Gobierno de El Salvador continúa ampliando su reserva estratégica de bitcóin (BTC) y en los últimos 30 días ha sumado 1,121 BTC, según los datos oficiales publicados en bitcoin.gob.sv, el sitio gubernamental donde se rastrean en tiempo real las adquisiciones realizadas desde septiembre de 2021. Esta expansión del portafolio soberano representa una inversión superior a los $100 millones, en un período marcado por una fuerte volatilidad del mercado global.
Con la adición de 1 BTC este jueves —así como compras menores en días recientes—, la Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC) celebró la operación con un mensaje directo: «¡El Salvador compró la baja». El anuncio llega justo después de un inicio de semana inusualmente activo, cuando el lunes se compraron 1,091 BTC en un solo día, la mayor adquisición diaria hecha por el país hasta la fecha.
Dicha compra del lunes elevó de manera acelerada las tenencias nacionales, que ahora alcanzan 7,477 unidades, consolidando a El Salvador como el único país en el mundo con un programa público y transparente de acumulación sistemática de la moneda digital.
Desde la ONBTC también se destacó que la reciente caída del mercado permitió acelerar la estrategia nacional de acumulación. Stacy Herbert, directora de la institución, afirmó: «Estamos acumulando bitcóin tan rápido como podemos y vamos a continuar con un bitcóin al día. Pero la caída del precio nos presentó una oportunidad y la tomamos».
Un mes de compras en medio de un mercado en retroceso
La estrategia de compra del Gobierno coincide con un momento de fuerte corrección en el mercado de monedas digitales. El bitcóin cayó por debajo de los $90,000 el 20 de noviembre, poniendo a prueba un soporte clave en la zona media de los $80,000. La volatilidad precipitó liquidaciones masivas: más de $366 millones en posiciones largas apalancadas fueron eliminadas en solo 24 horas, la cifra más alta desde junio de 2025.
A la presión técnica se sumaron las salidas institucionales. Los ETF de bitcoin al contado registraron retiros de $278 millones el 12 de noviembre, con BlackRock y Fidelity liderando las ventas.
Este comportamiento ha sido interpretado como una reducción temporal de la exposición institucional, motivada por un entorno macroeconómico incierto. La retirada de estos flujos eliminó un «piso clave» en el precio de la divisa digital, contribuyendo a su caída.
El entorno de riesgo también se vio afectado por factores macroeconómicos más amplios. El retraso del informe de empleo en Estados Unidos y el aumento en la probabilidad de que la Reserva Federal haga una pausa en diciembre —que subió al 66 %— generaron nerviosismo en Wall Street. El Nasdaq retrocedió 2.15 %, arrastrando a compañías vinculadas al ecosistema de monedas digitales como Coinbase, que cayó 7 %, y MicroStrategy, con un descenso de 3.7 %.
A pesar del retroceso del mercado, el Gobierno salvadoreño ha mantenido una estrategia de acumulación sostenida, comprando tanto en máximos como en caídas. Esta última ronda de compras vuelve a demostrar la apuesta de largo plazo del país por BTC como activo estratégico soberano.
Y aunque el precio ha retrocedido con fuerza, analistas coinciden en que el activo digital mantiene fundamentos sólidos que podrían respaldar una recuperación futura. La oferta limitada, el impacto del último halving, la expansión de la infraestructura global y el crecimiento de la demanda institucional a largo plazo siguen marcando la narrativa. Históricamente, periodos de liquidaciones agresivas y sentimiento extremo han precedido repuntes significativos.
La evolución del mercado dependerá ahora de los próximos eventos macroeconómicos clave, como los datos del IPC del 21 de noviembre y la reunión de la Reserva Federal prevista para el 12 de diciembre. Mientras tanto, El Salvador continúa reforzando su posición estratégica, aprovechando la caída para crecer su reserva soberana.






