El Salvador continúa dando pasos firmes en la transición energética y se posiciona como uno de los países de la región con un impulso importante en las fuentes renovables.
Como parte de esta apuesta, director de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), Daniel Álvarez, destacó durante la 16.ª Asamblea General de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), que el Gobierno de El Salvador, liderado por el residente Nayib Bukele, mantiene un firme compromiso con la transición energética y con la meta de triplicar la capacidad instalada de energías renovables.
También destacó que esta decisión estratégica responde a la necesidad de fortalecer la seguridad energética del país, reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y proteger la estabilidad económica frente a la volatilidad de los mercados internacionales.
«La transición energética en El Salvador también tiene un profundo componente social. A través del Programa de Acceso Universal a la Energía Eléctrica, estamos conectando sueños y esperanza, con el compromiso de electrificar el 100 % del territorio nacional antes de 2030, garantizando que ninguna comunidad quede sin este recurso», dijo.
La participación de Álvarez en este encuentro posiciona más al país, ya que reúne a más de 1,500 participantes, entre ellos líderes mundiales, ministros y responsables de la toma de decisiones energéticas, con el objetivo de evaluar los avances y definir acciones concretas para acelerar la transición global hacia las energías renovables, en coherencia con el Consenso de los Emiratos Árabes Unidos, la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 y el Acuerdo de París.
El Salvador avanza en esta ruta mediante marcos regulatorios claros, una planificación de largo plazo y el fortalecimiento de instituciones modernas, técnicas y eficientes, que permiten atraer inversión, garantizar la sostenibilidad del sistema y asegurar beneficios tangibles para la población.
Asimismo, el Gobierno salvadoreño destacó que la expansión de las energías renovables debe ser justa, inclusiva y generadora de desarrollo, priorizando la creación de empleo de calidad, el fortalecimiento de capacidades locales y la participación activa de las comunidades en los proyectos energéticos.
En línea con esta visión, El Salvador se ha planteado como objetivo nacional alcanzar un 99 % de generación eléctrica renovable para el año 2030, con un enfoque estratégico en la expansión de la energía geotérmica, solar y otras fuentes limpias.
La diversificación de las fuentes renovables reduce riesgos operativos y climáticos, y posiciona a El Salvador como un referente regional en la transición hacia un modelo energético sostenible, resiliente y orientado al desarrollo, detalló la DGEHM.
Con su participación en la XVI Asamblea de IRENA, El Salvador reafirma su voluntad de colaborar activamente con la comunidad internacional para impulsar soluciones energéticas que promuevan la prosperidad compartida y un futuro más sostenible para las próximas generaciones.






