El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo contingente de $400 millones para financiar un programa que contribuirá a amortiguar el impacto que desastres naturales y emergencias de salud puedan tener en las finanzas públicas de El Salvador.
La multinacional informó que esto permitirá al país construir mayor resiliencia financiera frente a los terremotos, ciclones tropicales, erupciones volcánicas, y futuros brotes epidémicos y pandémicos.
Asimismo, se podrá acceder oportunamente a recursos en caso de emergencias por desastres naturales y de salud pública para financiar gastos públicos que vayan dirigidos a la atención de la población afectada.
El BID informó que el préstamo se concedió bajo la Facilidad de Crédito Contingente para Emergencias por Desastres Naturales y de Salud Pública (CCF, por sus siglas en inglés), que es una herramienta innovadora y costo eficiente del BID para fomentar mayor resiliencia financiera de los países e incrementar el financiamiento climático del Banco para la región.
«El Salvador es un país expuesto y vulnerable a la ocurrencia de amenazas naturales y eventos de salud pública. Con los efectos del cambio climático agudizándose gradualmente, se prevé que estos eventos, que tienden a afectar más la población vulnerable, en particular a las mujeres, serán más frecuentes e intensos», indica un comunicado de la institución.
En respuesta a la necesidad de incrementar la resiliencia del país, la operación estructura una cobertura financiera de rápido acceso y costo-eficiente de $400 millones bajo la CCF, siendo $300 millones bajo la modalidad I para terremotos y ciclones tropicales, y $100 millones bajo la modalidad II para erupciones volcánicas, y futuros brotes epidémicos y pandémicos.
Con esto, según el BID, el país fortalecerá su capacidad para desplegar una respuesta rápida y efectiva a las emergencias, incluyendo actividades de asistencia humanitaria, la rehabilitación de servicios públicos, entre otras medidas de respuesta a las emergencias.
Asimismo, se espera mejorar la gestión integral del riesgo de desastres del país mediante la promoción de mejoras en los cinco ejes estratégicos del Plan de Gestión Integral del Riesgo de Desastres Naturales (PGIRDN).
Los beneficiarios potenciales del préstamo contingente son en general la población de El Salvador, y particularmente la población afectada que recibe asistencia de emergencia bajo la cobertura propuesta.
El préstamo contingente del BID de $400 millones tiene un plazo de amortización de 25 años, un período de gracia de cinco años y medio, y una tasa de interés basada en LIBOR.






