El café de especialidad de El Salvador llegó a Austria gracias al empresario salvadoreño Eduardo Hernández, quien decidió apostar por un proyecto personal y familiar: llevar el café de especialidad nacional a uno de los mercados más exigentes del mundo.
Con ese espíritu, Hernández logró fundar hace más de 10 años Santa Cristina GmbH, empresa establecida en Viena y dedicada a la importación y comercialización de café de especialidad salvadoreño en Europa, bajo el modelo de direct trade, priorizando trazabilidad, sostenibilidad y excelencia en taza.

Amante del buen café y convencido del potencial del grano salvadoreño, el empresario canalizó su experiencia internacional y su vocación emprendedora para posicionar la marca Café de El Salvador como un producto país capaz de competir en calidad, narrativa y sostenibilidad con los mejores orígenes del mundo.
«El proyecto tiene como corazón la Finca Santa Cristina, una propiedad cafetalera de tradición familiar ubicada en las laderas del volcán de San Salvador. A esta finca le acompañan la Santa Lucía y la San Francisco, en el volcán de Santa Ana. Cafés cultivados a altitud y beneficiados bajo procesos cuidadosamente seleccionados —lavados, honeys, naturales y anaeróbicos— el café se distingue por su perfil complejo, balanceado y de alta puntuación en estándares internacionales en café de especialidad», explica Hernández desde Viena.
Más allá de la calidad, el proyecto apuesta por la protección del entorno cafetalero, la conservación de bosques y microclimas, y un enfoque de producción responsable frente a los retos del cambio climático.
La presencia del café salvadoreño en Viena no es casual. La ciudad cuenta con una de las escenas cafeteras más sofisticadas de Europa, donde conviven tradición centenaria y una vibrante cultura de café de especialidad. En este entorno, el café salvadoreño ha logrado posicionarse entre los mejores tostadores, cafeterías especializadas y espacios de alto estándar.

Actualmente, el café de origen salvadoreño importado por Santa Cristina ha sido comercializado por reconocidos actores del sector en Austria, entre ellos: Kaffeelix (Campeón mundial de tostadurٕía 2019); GOTA Coffee Experts (Mejor cafetería EU 2025); Small Batch; DeLuke; Goldkind; Röstwerkstatt; Coffee Pirates; Kaffee Campus Krems; Coffeekult; Cottage, Süssmund; y Julius Meinl, referente histórico del café en Austria.
Desde 2018, Hernández ha organizado visitas al país con seis tostadores austriacos: Kaffeelix, Gota, Small Batch, Goldkind, 22 Beans, y Unbound.
Asimismo, consumidores y profesionales del sector destacan la presencia del café salvadoreño en espacios donde se valoran perfiles complejos, frescura, origen y procesos artesanales, alineados con la tradición vienesa, pero con identidad propia.
De acuerdo con información proporcionada por el empresario, Santa Cristina cuenta con una red de distribución y clientes que trasciende Austria, alcanzando otros mercados europeos. En ese sentido, registra presencia comercial en Suiza en El Imposible, VagaBon; República Checa en Oxalis, Pikola; Eslovaquia en Black Pearl, Lot Roastery, Incuple, Illimite; Hungría en Kapucziner y Rumanía en Roastery 29, A Roasters, entre otros.

Santa Cristina también ha realizado negocios con China, el Reino Unido, España, Francia Eslovenia y Polonia; lo que evidencia una plataforma sólida para seguir ampliando la proyección del café salvadoreño en Europa Central y del Este.
En el marco de su décimo aniversario de presencia en Austria, en 2024, la empresa participó en una iniciativa de alto impacto internacional al aportar aproximadamente 13,000 muestras de café salvadoreño para la edición primavera 2025 de la prestigiosa revista internacional Standart Magazine, reconocida globalmente y galardonada en múltiples ocasiones dentro del sector cafetero.
Esta colaboración permitió que miles de lectores y profesionales del café en distintos países conocieran perfiles salvadoreños de alta calidad, consolidando aún más la presencia del origen El Salvador en la escena internacional del café de especialidad.

Durante estos años, ha colocado cientos de toneladas de café oro fino distribuidas a más de cuarenta tostadurías y cafeterías de especialidad, ofreciendo asimismo ventas en línea obteniendo un mayor alcance.
En la ciudad de Viena el café salvadoreño se puede encontrar en cafeterías y restaurantes; y con su propia marca de café tostado en oficinas y pequeños supermercados, manteniendo una estrecha colaboración de comercio directo, trazabilidad y confianza.
Su base regional abre oportunidades para acciones conjuntas de promoción del café salvadoreño, aprovechando las concurrencias diplomáticas de la Embajada de El Salvador en Viena. Otras embajadas salvadoreñas en Europa se han apoyado en consultas (presencial y virtual) con Hernández para la promoción del café salvadoreño en sus respectivas concurrencias.

El embajador de El Salvador en Austria, Kennedy Obed Reyes Lazo, sostuvo recientemente un encuentro con el empresario Hernández en la sede diplomática, en el que se intercambiaron visiones sobre la proyección del café salvadoreño como producto país, su valor cultural y su potencial como herramienta de diplomacia económica.
«Viena es una capital mundial del café, y que Café de El Salvador esté presente y sea apreciado en este mercado tan exigente demuestra la calidad, el trabajo de nuestros productores y el potencial que tiene nuestro país para posicionarse como un origen de excelencia a nivel internacional», destacó el embajador Reyes Lazo.
El diplomático subrayó además el valor del emprendimiento de la diáspora salvadoreña y señaló que, en el marco de la promoción económica y comercial impulsada por la representación diplomática, se continuará apoyando iniciativas que fortalezcan la presencia del café salvadoreño en Austria y en los países de concurrencia.






