Con la Ley de Emisión de Activos Digitales, El Salvador ha labrado el terreno para convertirse en un «hub» financiero para Centroamérica donde se generen flujos de levantamiento de capital.
Hasta la fecha, la Comisión Nacional de Activos Digitales ya ha aprobado licencias para al menos siete empresas, la mayoría de ellas internacionales y que buscan desarrollar un mercado de capitales del país y atraer inversionistas de todo el mundo.
En una reciente entrevista con «Diario El Salvador», Jesse Knutson, jefe de operaciones de Bitfinex Securities, una de las empresas que cuentan con el aval de la comisión, afirmó que con su plataforma prevén democratizar el acceso a pequeñas y medianas compañías a conseguir capital y tener adecuados mercados secundarios por sus tokens.
Knutson explicó que uno de los problemas actuales es que solo las grandes compañías, con valuaciones multimillonarias, tienen acceso a colocar deuda, y eso ha dificultado el desarrollo del resto del ecosistema empresarial.
«Hay una gran oportunidad para El Salvador de adoptar la tecnología bitcóin y la industria de activos digitales, y utilizarlo para crear un nuevo sistema de mercado de capitales. Estamos muy emocionados por ello. Nuestra tecnología puede atraer muchos inversores hacia El Salvador», aseguró.
«La Ley de Activos Digitales entiende que este es un tipo diferente de tecnología y que necesita un enfoque diferente. El Salvador tiene la oportunidad de navegar en un camino para pasar de ser una economía creciente a una economía desarrollada», agregó.
En el mismo sentido, Leo Elduayen, CEO y cofundador de Koibanx, comentó que en El Salvador buscarán incluir capacidades de la Web 3.0 (la próxima generación de internet que incluye el control individual de los datos personales, las criptomonedas y el mantenimiento descentralizado de registros en la cadena de bloques) como la tokenización de activos para su uso como medios de pago.

Elduayen explicó que la tecnología blockchain desempeña un papel fundamental al permitir la comunicación sin fricción entre instituciones financieras, y en conjunto con la tokenización, se habilitan los rieles que posibilitan pagos con múltiples activos, lo que está impulsando un cambio significativo en la forma en que las transacciones financieras se realizan.
«Regionalmente buscamos permitir el intercambio de valor en múltiples formatos sobre base Web 3.0 para el sistema financiero tradicional. ¿Y si tuviéramos una capa tecnológica en la que pudiéramos enviar transacciones en diversos formatos? Por ejemplo, tokenizar y transaccionar monedas digitales, pesos, dólares, puntos de lealtad incluso un cheque o una cuota separada de un fideicomiso, y todo se concilia en tiempo real», precisó.
Por ejemplo, un usuario local podría recibir pagos en criptomonedas o moneda fiduciaria y, al mismo tiempo, efectuar pagos en tiempo real en cualquier formato en su localidad o cuando se encuentre en un destino internacional.






