La experiencia de distintos actores de la región en la implementación de las prác­ticas de sostenibilidad en el ADN de sus organizaciones fue compartida durante un conver­satorio reciente de la Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana (Fecaica).

Durante el evento virtual «Evolución de la sostenibilidad en el comercio: aliados estratégicos para el desarrollo integral en Centroamérica y República Dominicana», Wálter Bran, director ejecutivo de Fecaica, destacó que la sostenibilidad es un motor de cambio para el comercio en los países sin importar el tamaño de las empresas.

Bajo esa misma visión, el minis­tro de Economía de Guatemala, Janio Rosales, sostuvo que la sostenibilidad en el comercio es un mecanismo que contribuye a la reducción de la pobre­za y a mejorar la calidad de vida de los habitantes de los países, y es importante incluirla en las políticas públicas.

«Tenemos poco tiempo para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y es importante el com­promiso adquirido por órganos internacionales como la Organización Mundial del Comercio», afirmó el funciona­rio.

El conversatorio continuó con la intervención de Marco Tulio Molina, ministro consejero y representante perma­nente de Guatemala ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), quien remarcó que el concepto de desa­rrollo sostenible tiene efecto directo en la forma de hacer negocios, y aunque este tipo de prácticas implica costos, también representa oportunidades de desarrollo, inversión y crecimiento comercial de manera responsable.

Asimismo, en el conversatorio algunas empresas de la región compartieron sus experiencias, como la guatemal­teca El Mercadito de Lola. Lola Molina, su fundadora, con­sideró que ser una pequeña empresa no significa que no pueda cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

«Estamos orgullosos de este crecimiento y de ser una empresa ejemplo a través de la alimentación conscien­te, respetando nuestro entorno para llegar a ser sostenibles, ser competi­tivos; volverse sostenible es un reto. Queremos tener esa armonía con la naturaleza y llegar a ser sostenibles», añadió.

Del mismo modo, Aldo Caldera, responsable de la Estrategia de Sostenibilidad y Agenda 2030 de la Productora de Plásticos, S. A. (Proplasa), declaró que el negocio está liderado por jóvenes empresarios, pero con un enfoque de negocios que prevé cumplir las necesidades presen­tes sin comprometer las generaciones futuras.

«Incorporamos en nuestra estra­tegia comercial los Objetivos de Desarrollo Sostenible mediante accio­nes como ahorro de agua, estructu­ra sostenible, manejo sustentable de la energía renovable, comunicando nuestros planes y resultados de mane­ra transparente. La visión de nuestro propietario es que hay que devolverle al mundo lo que el mundo nos ha dado», detalló.

Para Manfred Kopper, gerente de Servicios de Sostenibilidad para Centroamérica y la República Dominicana en Ernst & Young, en la actualidad la forma de hacer negocios en el mundo ha cambia­do y ahora la sos­tenibilidad se ha convertido en algo mandatorio para competir y gene­ra un efecto mul­tiplicador en las cadenas de valor. «Ahora no solo hay que hablar de desa­rrollo sostenible, sino de desarrollo regene­rativo por los daños que ya hemos causado», comentó.

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