La Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (Camtex) reportó que entre 2024 y 2025 las empresas radicadas en el país han ejecutado y anunciado más de $150 millones en nuevas inversiones y reinversiones, reflejo de la confianza de los grupos empresariales en el clima de negocios y de su interés por seguir creciendo en El Salvador.
El dato fue presentado durante la conferencia de prensa de cierre de año, en la que la gremial expuso el balance del desempeño del sector en 2025 y las perspectivas para 2026. Según Camtex, estos recursos corresponden, en buena medida, a expansiones de plantas ya establecidas, incorporación de nueva tecnología, diversificación de la oferta productiva y proyectos de mayor valor agregado dentro de la cadena textil-confección.
«Estas inversiones nos denotan que hay definitivamente una confianza de las empresas ya establecidas en crecer en El Salvador, y eso nos vuelve optimistas; como sector queremos ver al país crecer», señaló Patricia Figueroa, directora ejecutiva de Camtex, al subrayar que muchas de las compañías con presencia histórica en el país han decidido ampliar operaciones, líneas de producción y capacidades técnicas.

Entre las firmas que han invertido recientemente se encuentran Makalot, Great King, Cygnus, Supertex, Textufil, CS Central America, Hansae, CASW, Unifi, entre otras, que han destinado capital a expansión de plantas, automatización, procesos de innovación y proyectos vinculados a sostenibilidad. Camtex estima que una parte significativa de esos más de $150 millones ya se ejecutó entre 2024 y 2025, mientras que el resto se encuentra en curso y se consolidará en los próximos meses.
Figueroa explicó que, de forma paralela a estas decisiones de crecimiento de las empresas ya instaladas, el entorno internacional reciente ha despertado un renovado interés de compañías extranjeras por el país. A partir del anuncio, el 13 de noviembre de 2025, del marco de comercio recíproco entre El Salvador y Estados Unidos, varias marcas y grupos industriales han visitado la gremial para explorar oportunidades.

«Hemos venido recibiendo una cantidad de visitas de marcas, proveedores e inversionistas que ya están a la expectativa de qué está sucediendo, qué tipo de producción puede migrar y qué capacidades tiene el país. Esto es importante y es lo que nos hace definitivamente tener una visión optimista de lo que pueda venir», afirmó la representante gremial. No obstante, aclaró que el acuerdo arancelario aún está en proceso de formalización y pendiente de firma.
Camtex recordó que, a pesar del entorno global desafiante, el sector textil y de confección mantiene un peso estratégico en la economía salvadoreña. Hasta octubre de 2025, la industria generó $1,682.3 millones en divisas, lo que equivale al 30 % de las exportaciones totales del país, además de aproximadamente 63,000 empleos directos formales y más de 120,000 empleos indirectos.
Tres de los principales productos del sector figuran en el «top 5» de bienes más exportados por El Salvador: las t-shirts de algodón, con $271.05 millones; los suéteres y pullovers de fibra sintética, con $195.39 millones; y las t-shirts de fibra sintética, con $149.69 millones. Estados Unidos concentra el 65.2 % de las ventas al exterior de esta industria, mientras que Centroamérica representa el 22.7 %, evidenciando una fuerte integración regional de la cadena de suministro.

Aunque las exportaciones del sector muestran una contracción de 4.6 % a octubre de 2025, Camtex destacó que la caída se ha ido moderando respecto a años anteriores, cuando las tasas negativas alcanzaron -18 % en 2023 y -9.8 % en 2024. «La contracción ha venido disminuyendo año con año y eso para nosotros es una excelente noticia. Esperamos que esto se revierta ya con un esquema de mayor claridad en la política arancelaria con Estados Unidos», apuntó Figueroa.
La gremial también subrayó que el país cuenta con una base industrial robusta y tecnificada para acompañar el crecimiento. El Salvador dispone de 334,275 metros cuadrados de techo industrial y 19 zonas francas en operación, que producen para más de 25 países y cuentan con certificaciones internacionales como Blue Sign, SAC, WRAP, OEKO-TEX e ISO. A ello se suman cinco nuevos proyectos de zonas francas en desarrollo, varios de ellos vinculados a servicios logísticos, agroindustria y autopartes, impulsados por recientes reformas a la Ley de Zonas Francas.
Además de la infraestructura, Camtex remarcó las ventajas competitivas del país frente a otros proveedores globales: cercanía geográfica al mercado estadounidense, tiempos de respuesta cortos, integración vertical, trazabilidad y una apuesta creciente por tecnologías limpias y procesos circulares. «Nuestro país es una industria sostenible y trazable; eso es exactamente lo que las marcas están buscando hoy en sus cadenas de suministro», reiteró la directora ejecutiva.
De cara a 2026, Camtex proyecta que, si se consolidan las inversiones anunciadas y se concreta la firma del acuerdo comercial con Estados Unidos, el sector podría iniciar un nuevo ciclo de crecimiento, con recuperación gradual del empleo y expansión de la producción. «Nos sentimos seguros de que El Salvador se está posicionando como un proveedor confiable y estratégico en la región, y que estaremos listos para competir en este nuevo entorno», concluyó Figueroa.






