El Gobierno de Donald Trump ha sacudido los mercados con los aranceles que ha impuesto a sus socios comerciales. Las bolsas cayeron fuertemente el pasado lunes, aunque se recuperaron levemente este martes, sin embargo, las sensaciones de temor e incertidumbre se mantienen entre los inversionistas. 

Pese a estos efectos, la administración Trump continúa defendiendo sus acciones, incluso el mismo mandatario pidió ayer paciencia y tranquilidad a sus compatriotas, asegurando que sus políticas llevarán a la «grandeza». 

Scott Bessent, secretario del Tesoro, recordó en una reciente entrevista en el programa de Tucker Carlson que las metas a mediano plazo con esta iniciativa son la reducción del déficit comercial y presupuestario, control de la deuda, la búsqueda de mecanismos para sostener una baja a los impuestos que pagan los estadounidenses y, en general, la dinamización de la economía.  

Su previsión es que sus movimientos «funcionarán», y que prueba de ello es que ya se empiezan a ver algunos resultados positivos, especialmente en la reducción de la deuda y el aumento de los ingresos. 

Señaló que cuando ingresó al cargo en enero, el bono del Tesoro a 10 años alcanzó el 5 % de tasa de interés, y ahora está abajo del 4 % producto de los anuncios arancelarios, lo que significa que el Gobierno ha tenido que pagar menos en rendimiento a los tenedores. Según Bessent, con ello han ahorrado $100,000 millones a los ciudadanos. 

«No estamos recibiendo crédito por ello, pero creo que los mercados están empezando a darse cuenta. El bono a diez años alcanzó casi el 5 % en enero, y ahora está en 4 %. Una manera de pensarlo es que cada punto básico representa $1,000 millones en ahorros, entonces hemos ahorrado $100,000 millones (cada 1 % son 100 puntos básicos). Eso no va a pasar tan rápido otra vez, pero creo que estamos preparando las velas para un mejor tiempo fiscal […] Y no hay que decir que Estados Unidos está fuera de control. Estados Unidos no caerá en default», dijo.  

¿A qué se debe esto? El anuncio de los aranceles ha producido algo denominado «vuelo a la calidad», que es un fenómeno financiero en el que los inversores trasladan su capital desde activos considerados más riesgosos hacia otros más seguros en tiempos de incertidumbre económica, crisis financiera o estabilidad en los mercados. 

Como suele suceder en estos casos, el principal receptor de flujos que migran desde activos de riesgo es el bono del Tesoro estadounidense a 10 años, y el rendimiento de los bonos tiene una correlación inversa con el precio de los mismos, es decir que al incrementarse la demanda, cae el premio que otorgan. Es así como impulsar la compra de los bonos reduce la cantidad de intereses que debe pagar el Gobierno a los tenedores. 

Al respecto, Exor Latinoamérica, una firma de servicios financieros, destaca que los bonos se encuentran por debajo de la tasa de referencia de la Reserva Federal que es 4.25 %, 4.5 %. Sin embargo, considera que para observar una caída en los rendimientos se deberá esperar a que se desarrolle aún más la situación actual. 

Cabe mencionar que la deuda pública de Estados Unidos, en 2024, fue de aproximadamente el 97.8% del producto interno bruto (PIB), una proporción muy alta que es posible, dada su facilidad para obtener nuevo financiamiento. De esta deuda, aproximadamente $27,630 millones de dólares corresponden a deuda externa.

Por otro lado, en la entrevista, el secretario del Tesoro dijo que esperan ingresos de entre $300,000 millones y $600,000 millones por año con los nuevos aranceles colocados, y que eso permitirá reducir su déficit gubernamental y mantener bajos los impuestos para los ciudadanos. 

«Si pudiéramos poner un 20 % de arancel y hacer que los extranjeros paguen eso, y utilizar ese dinero para reducir nuestro déficit gubernamental y mantener los impuestos bajos aquí. Esa es una fórmula muy única que no se ha probado en nuestro país desde hace tiempo», acotó. 

Bessent fue categórico en que el consumidor estadounidense no verá mayor incremento de precios. «En un arancel del 10 %, quizá el consumidor pague un 2 % de eso. Recientemente, se publicó un estudio de un grupo del MIT que muestra que con los aranceles del presidente Trump a China, que fueron del 20 %, el nivel de precios subió solo 0.7 %», aseguró.  

Según el funcionario, el objetivo general de los aranceles es decirle a las otras naciones: «trae tu fábrica aquí», pues de esa manera no tendrían que pagar las tarifas y podrían seguir vendiendo fácilmente a los estadounidenses; con el tiempo. Con ello prevén solucionar el déficit comercial de EE. UU. 

El plan es que con el tiempo, los aranceles disminuyan y la manufactura se concentre en Estados Unidos. 

«Esa es la mejor solución. Mueve tu fábrica desde China, desde México, desde Vietnam, tráela aquí. Entonces, lo que sucederá con el tiempo es tendremos ingresos sustanciales por los aranceles al principio. Los manufacturadores construirán sus fábricas aquí, los aranceles disminuirán, pero los ingresos provenientes de las fábricas, del impuestos sobre la renta de todos los nuevos empleos aumentará. Así obtendremos ingresos domésticos a medida que los aranceles disminuyan», detalló.

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