Encontrar alternativas para hacer dinero y romper con los vínculos de extrema dependencia es el objetivo de algunos de los programas que lleva a cabo del Ministerio de Desarrollo Local para mujeres salvadoreñas.
Entre estas iniciativas se encuentra la Escuela de Capacitación Agrícola, los talleres para desarrollar habilidades como manualidades, talleres de formación nutricional, servicios financieros, servicios informativos para el consumidor y el impulso a la creación de emprendimientos con alianzas institucionales, como la que existe con el Banco Hipotecario.
Rosy de Guevara, beneficiaria de una Escuela de Capacitación Agrícola, señaló que estos programas son un importante apoyo para las mujeres y sus familias ya que les permiten adquirir conocimientos para mejorar su economía familiar.
«Nosotras, como mujeres, podemos hacerlo. Estamos aquí y vamos a llegar muy lejos. Queremos agradecerle al Gobierno, de corazón, por parte de todo el grupo y de nuestras familias», comentó.
Por su parte, la titular de Desarrollo Local, María Ofelia Navarrete, señaló que han encontrado receptividad a estas iniciativas por parte de las usuarias y destacó la rapidez con la aprenden. Además, sumó la experiencia de producción agrícola a través de invernadero que realizan.
«Las mujeres en El Salvador progresan aceleradamente. En el invernadero impulsado junto a otros ministerios, promovemos la producción agrícola para las beneficiarias con técnicas modernas para que sean de alta productividad», dijo.
Como parte de la atención integral que brindan las instituciones estatales, el Instituto Salvadoreño del Desarrollo de la Mujer (Isdemu) atiende a las usuarias para que puedan superar diferentes niveles de violencia.
El Isdemu también ha iniciado un plan para expandir la alfabetización en derechos y talleres de cultura financiera (con el aporte del Banco Hipotecario), sumado a una serie de capacitaciones que abordan temáticas como la equidad, la discriminación, conductas que propician la agresividad, entre otros temas.
Por otra parte, el aprendizaje de habilidades y la obtención de conocimientos para generar ingresos propios es una de las acciones que ayuda para prevenir la violencia en contra de las mujeres.






