El Salvador se posicionó como el principal beneficiario de la Iniciativa Mipymes Verdes II, al concentrar más de la mitad de los recursos colocados en Centroamérica y Panamá durante la última década. Según datos oficiales, el programa canalizó $28.3 millones en créditos verdes hacia 96 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) salvadoreñas, equivalente al 52.2 % de los $54.2 millones colocados en toda la región.
Este resultado fue destacado durante el evento de cierre del programa, impulsado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Gobierno de Alemania, a través del KfW, y la Unión Europea (UE), quienes subrayaron el impacto del financiamiento verde en el tejido empresarial del país.
Además de la colocación de crédito, la iniciativa permitió fortalecer 2,006 empleos y desarrollar capacidades en más de 1,400 personas, evidenciando un enfoque integral que combinó financiamiento con asistencia técnica no reembolsable. Estas herramientas facilitaron a las mipymes invertir en energía renovable, eficiencia energética y procesos de producción más limpia.

El gerente de país del BCIE en El Salvador, Raúl Castaneda, destacó que «estos resultados reflejan el compromiso del banco con el fortalecimiento del sector empresarial y su sostenibilidad», al tiempo que subrayó que el programa logró «capturar talento de mipymes, de pequeños empresarios innovadores que han sabido aprovechar oportunidades en modelos de negocio más sostenibles».
Uno de los elementos más relevantes del programa fue su capacidad de adaptarse a contextos adversos. Durante la pandemia, el 59 % de los recursos se destinó a la reactivación económica, mientras que el 41 % se orientó a inversiones ambientales, lo que evidencia una combinación entre recuperación productiva y sostenibilidad.
A nivel operativo, los fondos fueron canalizados a través de cuatro instituciones financieras intermediarias, que otorgaron 96 subpréstamos. Adicionalmente, el componente de garantías parciales facilitó más de $117,000, ampliando el acceso al crédito para empresas con limitado historial financiero.
Desde la perspectiva internacional, los socios del programa resaltaron el desempeño de El Salvador dentro de una iniciativa regional que abarcó seis países. El embajador de la UE en el país, Duccio Bandini, afirmó que «El Salvador ha sabido aprovechar muy bien esta oportunidad regional», destacando que los resultados obtenidos reflejan la capacidad del ecosistema local para adoptar modelos de negocio sostenibles.

En la misma línea, el embajador de Alemania en El Salvador, Friedo Sielemann, señaló que el programa permitió que empresas accedieran a financiamiento que de otra forma habría sido difícil de obtener, al tiempo que enfatizó que detrás de las cifras «hay personas que están aprovechando estos beneficios».
A nivel regional, la Iniciativa Mipymes Verdes II benefició a 479 mipymes, involucró a 23 instituciones financieras y contribuyó a la protección de más de 12,500 empleos. Asimismo, promovió la inclusión, con un 46 % de participación femenina en los créditos y garantías otorgados.
El programa también movilizó alrededor de $16 millones en asistencia técnica, capacitaciones y garantías, reforzando el enfoque europeo hacia una transición verde que combina sostenibilidad ambiental con oportunidades económicas.
Tras más de una década de ejecución, los resultados en El Salvador reflejan no solo el acceso a financiamiento, sino también la consolidación de un ecosistema empresarial más resiliente y orientado a la sostenibilidad. El peso del país dentro del portafolio regional confirma su papel como uno de los principales impulsores de este tipo de iniciativas en Centroamérica.






