El corazón del Centro Histórico de San Salvador volvió a latir con fuerza. Entre sonrisas, abrazos y llaves nuevas, 64 familias recibieron sus apartamentos que son parte de un proyecto habitacional impulsado por los gobiernos de El Salvador e Italia.
La entrega fue encabezada por la ministra de Vivienda, Michelle Sol; el embajador de Italia, Paolo Emanuele Rozo; el director regional de la cooperación italiana, Paolo Gallizioli, y como invitada la directora ejecutiva de la Autoridad de Planificación del Centro Histórico (Aplan), Adriana Larín. Juntos celebraron la culminación de un proyecto que reconstruye comunidades.

El proyecto, desarrollado para las cooperativas ACOVIPRI y ACOVIAMFU, comprende nueve edificios que albergan apartamentos de una, dos y tres habitaciones. El complejo incluye ludoteca para la niñez, salón de usos múltiples, áreas verdes, cancha, locales comerciales y espacios comunes que invitan a convivir, entre otros espacios.
«Este proyecto forma parte de las intervenciones integrales iniciadas por el presidente Nayib Bukele cuando fue alcalde, y que hemos retomado para recuperar la función habitacional de la capital, apoyando a las familias que trabajan en el Centro de San Salvador», dijo Sol.
Mientras que Rozo añadió: «Se trata de un proyecto en el que se puede apreciar, de manera concreta, los resultados de un trabajo en conjunto, impulsado por nuestros gobiernos y que beneficia a un total de 180 personas».
Es importante resaltar que la inversión total asciende a $3.8 millones, con un fuerte respaldo de la cooperación italiana que aportó $3.6 millones, el resto corresponde a la contribución del Gobierno.

Un modelo accesible y solidario
La ministra Sol afirmó que, aunque cada apartamento tiene un valor comercial cercano a los $61,000, las familias beneficiadas pagarán entre el 30 % y el 60 % del costo, según su capacidad económica. Las cuotas, determinadas mediante estudios de «cuota justa», inician desde $64.23 mensuales.
El componente social es clave, pues el 62 % de las personas beneficiarias son mujeres, muchas de ellas madres que han luchado por un futuro mejor para sus hijos.

Además, este modelo de cooperativas por ayuda mutua va más allá de la vivienda. Durante la construcción, los mismos beneficiarios participaron activamente, adquiriendo habilidades técnicas que pueden abrirles puertas laborales.
«No se trata solo de un proyecto habitacional, sino de crear comunidades sostenibles con autonomía financiera y vínculos fuertes», enfatizó la ministra.
Los nuevos edificios se levantan en espacios urbanos antes en desuso, ahora transformados en núcleos de vida. La apuesta por la vivienda en altura permite aprovechar mejor el suelo y revitalizar zonas históricas, dijo la funcionaria.
Como parte del programa, también se entregaron reglamentos de convivencia, promoviendo una cultura de paz y solidaridad entre vecinos.
Este esfuerzo es solo una pieza de un plan mayor: durante la actual gestión Bukele, el Sistema de Vivienda ha movilizado más de $1,275 millones en créditos, escrituras, reasentamientos y proyectos habitacionales.
La ministra Sol indicó que trabajan en la ejecución de cuatro proyectos habitacionales más en el Centro Histórico, así como uno de 180 apartamentos en Surf City, además de Ahuachapán, Acajutla y otros puntos del país.
Por otra parte, destacó que el trabajo en la colocación de créditos desde el Fondo Social para la Vivienda (FSV), durante la gestión del presidente Nayib Bukele, ha permitido que 47,700 familias hayan sido beneficiadas, lo que representa una inversión de $1,120.53 millones.






