L a economía salvadoreña continúa mostrando señales claras de fortalecimiento en 2025.

Según el «Reporte mensual de actividad económica», elaborado por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Semca), el país registró un crecimiento interanual de 4.78 % en el índice mensual de actividad económica (IMAE) al cierre de agosto, colocándose entre las eco – nomías más dinámicas de la región, por encima del promedio regional de 4.34 %.

Semca subrayó que la expansión salvadoreña está particularmente impulsada por la construc – ción, que avanzó 23.3 %, el crecimiento más alto de Centroamérica. Esta tasa supera ampliamente a Nicaragua (11.1 %), Guatemala (3.3 %) y Costa Rica (2.7 %), y contrasta con la caída de –6.8 % en Honduras. Para Semca, este dinamismo convierte a la construcción en la principal fuente de impulso para la actividad económica de El Salvador en 2025.

En paralelo, el índice de volumen de la actividad económica (IVAE), elaborado por el Banco Central de Reserva (BCR), confirma esta tendencia.

El IVAE aumentó 5.5 % en agosto respecto al mismo mes de 2024, con el crecimiento de la construcción en 29.8 %. Este indicador refuerza la magnitud del repunte del sector, potenciado por múltiples obras públicas y privadas que han eleva – do la demanda de materiales, maquinaria y financiamiento.

La institución señaló: «La ejecución simultánea de proyectos de edificación residencial y no residencial ha dinamizado ampliamente el sector». En este contexto es importante aclarar brevemente la diferencia entre los dos indicadores.

El IMAE mide el comportamiento general de la economía, ofreciendo una visión amplia y cercana al producto interno bruto (PIB), pero con datos mensuales; mientras que el IVAE mide cuánto se produce realmente en sectores específicos, es decir, el volumen físico de producción.

En términos simples, el IMAE refleja el pulso global de la economía y el IVAE el desempeño directo de la producción. El dinamismo proveniente de la construcción también impulsó sectores conexos.

La actividad de minas y canteras creció 5 %, mientras que electricidad y el agua mostraron incrementos de 2.8 % y 1.2 %, respectivamente, en respuesta al aumento de la demanda interna y externa.

Asimismo, los servicios profesionales, técnicos y personales avanzaron 10.2 %, gracias a una mayor de – manda de servicios jurídicos, contables, de empleo y operaciones de centros de llamadas. Las actividades inmobiliarias, por su parte, crecieron 5.8 %, favorecidas por un crecimiento urbanístico sostenido en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), especialmente por nuevos desarrollos residenciales y verticales.

El comercio y las actividades relacionadas también presentaron una evolución favorable. La categoría de comercio, transporte, hoteles y restaurantes aumentó 4.9 %, impulsada por mayores ventas, mayor flujo logístico, movilidad interna y un incremento en la llegada de turistas.

El BCR destacó que el aumento del ingreso de los hogares —por salarios y remesas— y la temporada vacacional de agosto contribuyeron al dinamismo. Las actividades financieras y de seguros crecieron 3.8 %, apoyadas por una mayor intermediación hacia empresas y hogares. Las industrias manufactureras también mostraron recuperación con un aumento de 3.2 %, en el que destacan la producción de minerales no metálicos, el papel, la impresión y los alimentos elaborados.

El BCR afirmó: «La mejora en las condiciones de seguridad, la confianza del sector privado, el elevado nivel de inversión pública, el aumento del ingreso de los hogares y la baja inflación han fortalecido la producción y el consumo en el país».

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