La banca salvadoreña colocó $495.2 millones en créditos para sectores productivos en los primeros siete meses del año, según el último Ranking Bancario publicado por la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa). 

El rubro que más recibió capital hasta julio de este año fue comercio, con $242.4 millones; le siguió la industria manufacturera, con $82.3 millones; construcción, con $74.8 millones; electricidad, con $63 millones, y servicios, con $32.7 millones. 

A esa cifra se suman los préstamos de consumo y vivienda, para un total de $732.8 millones concedidos hasta el séptimo mes del año.

Asimismo, en la variación interanual (el cotejo que se hace entre julio de 2023 y julio 2024), los sectores con más crecimiento en préstamos otorgados son construcción (11.5 %), electricidad (11.1 %) y servicios (9.8 %). 

La manufactura es otro de los sectores beneficiados con préstamos.

Una buena parte de los créditos otorgados a los sectores productivos son utilizados por las empresas para invertir en sus actuales operaciones o generar nuevos negocios, lo que apuntala la economía nacional, pues ese tipo de movimientos genera empleos directos e indirectos y promueve dinámicas de consumo. 

Por otro lado, en el acumulado hasta julio, comercio había recibido $2,597.6 millones; industria manufacturera, $1,627.2 millones; servicios, $1483.5 millones; construcción, $948.6 millones; electricidad, $685.3 millones, y la clasificación «otros» (que incluye minería y canteras, transporte, almacenaje y comunicaciones), $1,154 millones. 

No obstante, consumo y vivienda se llevaron la mayor parte del pastel con $5,625.9 millones y $2,801.2 millones respectivamente, para alcanzar un total de $16,923.3 millones en créditos colocados en El Salvador. 

Cabe resaltar que esta última cifra representa un crecimiento en la comparación punto a punto de 5.7 % en los préstamos brutos, es decir, $906.6 millones más respecto al mismo período del año anterior, indica el informe. 

Depósitos al alza

El sistema bancario del país se mantiene robusto y ello se debe en gran medida a la confianza que ponen los salvadoreños en las instituciones financieras locales. Al cierre de julio, los depósitos en los bancos registraron un crecimiento interanual del 5.7 %, lo que significa $961.1 millones más que en el mismo período del año pasado. 

Con este incremento, dicho indicador alcanza los $17,871.7 millones, según el documento publicado por Abansa. 

Es importante mencionar que tanto los depósitos a la vista (los que pueden ser retirados en cualquier momento) como los hechos a plazo registran un crecimiento del 5.5 % en la comparación punto a punto, y mantienen una tendencia al alza desde diciembre del año pasado. 

En detalle, los depósitos a la vista alcanzaron los $10,938.5 millones y los realizados a plazo llegaron a los $6,604.2 millones. 

La banca estatal registra un crecimiento sostenido en créditos y depósitos.

Respecto a la última cifra, los depósitos pactados hasta un año plazo crecieron 2.7 %, mientras que los definidos a más de un año plazo se apuntaron una subida de 32.7 %. 

Esto demuestra que los salvadoreños consideran dejar más tiempo su dinero en los bancos con el objetivo de hacer crecer su dinero, en otras palabras, lo ven como una inversión. Usualmente, con las cuentas a largo plazo, las instituciones financieras ofrecen intereses más altos que las cuentas de ahorro y dan la opción de establecer un plazo, lo que las vuelve una opción atractiva.

Por último, el informe apunta que en los primeros siete meses del año, los salvadoreños depositaron $602.5 millones en las instituciones financieras agremiadas en Abansa. 

Estos números reflejan una adecuada liquidez en el sistema, lo que permite a su vez apuntalar la dinámica económica de la nación a través de créditos. 

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