La Cajita Kitchen, un restaurante de inspiración francesa asentado frente al mar en El Zonte, ha dado un paso inédito en el sector gastronómico salvadoreño al incorporar bitcóin (BTC) como activo de reserva en su balance corporativo. La decisión convierte al establecimiento en el primero del rubro en El Salvador en formalizar una estrategia de tesorería basada en la moneda digital, alineada con la identidad de Bitcoin Beach y con el proceso de adopción impulsado en el país.
El proyecto nació como un pequeño puesto de comida junto a la playa y, tras poco más de un año, evolucionó hacia un restaurante consolidado. «Abrimos a inicios de septiembre. Antes de eso, éramos una pequeña cabaña de comida en la playa durante aproximadamente un año y medio», explicó Max Keiser, socio del restaurante, y asesor en temas bitcóin del presidente Nayib Bukele. La expansión se dio tras una alianza entre los fundadores Antoine Allain, su padre Fabrice y su esposa Tara, junto con los socios Rick Zachrisson y el propio Keiser, con el objetivo de llevar el concepto a un nuevo nivel.
Según Keiser, la adopción de BTC ha sido parte central de la visión del negocio desde sus inicios. Actualmente, alrededor del 20 % de las ventas del restaurante se realizan en bitcóin, una proporción que se ha mantenido estable desde el primer día. «Aproximadamente el 20 % de las ventas de La Cajita son en bitcóin y ha sido consistente desde el inicio, lo que refleja que El Salvador tiene el mayor porcentaje de bitcoiners en el mundo gracias al liderazgo del presidente Bukele», afirmó.
A diferencia de otros comercios que aceptan la divisa digital únicamente como método de pago, La Cajita Kitchen decidió incorporarlo formalmente a su tesorería corporativa. «Hacer de bitcóin parte de la tesorería siempre fue nuestra principal consideración. Incluso antes de mudarnos a la ubicación actual, bitcóin —y su filosofía como dinero de libertad— junto con el surf, han estado en el centro de la misión de La Cajita», sostuvo Keiser.
La propuesta del restaurante no se limita a su enfoque financiero. Su oferta gastronómica combina cocina reconfortante de alta calidad con un ambiente relajado frente al mar. El menú incluye opciones refrescantes como Cocomax, la bebida insignia de la casa, además de una variada carta de cocteles entre los que destacan las margaritas de maracuyá y los mojitos, junto con una amplia selección de cervezas y vinos. En alimentos, La Cajita Kitchen ofrece hamburguesas jugosas como la reconocida smash burger y la hamburguesa de tocino con queso azul, así como pastas elaboradas, entre ellas la boloñesa y la pasta de salmón. Para quienes buscan opciones para compartir o picar, las alitas de pollo, las papas fritas y los aros de cebolla figuran entre los platillos más solicitados.

El concepto culinario está liderado por el chef Rick Zachrisson, quien cuenta con una amplia trayectoria internacional. «Siempre me ha importado comer bien, incluso en lo simple, pero que sea lo mejor», relató el chef, al recordar su formación en el New England Culinary Institute y su experiencia profesional en cocinas como el Ritz-Carlton, el Mandarin Oriental en Riviera Maya y restaurantes del chef español José Andrés en Washington, D. C.
Zachrisson recordó que el proyecto tomó forma tras descubrir el potencial del pequeño local original en El Zonte. «Pensé que si podían hacer esto en un lugar tan pequeño, con tan pocos recursos, quizá querían intentar algo más grande y formal», señaló. Tras visitar el nuevo espacio, la decisión de asociarse fue inmediata. «Bastaron unos 20 o 30 segundos para que Max dijera que sí quería ser parte de La Cajita», agregó.
Además de su apuesta por bitcóin, el restaurante proyecta nuevas fases de crecimiento. El equipo evalúa abrir al menos dos nuevas sedes y se ha planteado el objetivo de obtener una estrella Michelin el próximo año. «Viví 14 años en Francia, así que esta es una manera fantástica de mantener vivo mi amor por Francia y la comida francesa», comentó Keiser.

Para el empresario, el mensaje a otros negocios es directo. «Cualquier empresa en El Salvador que quiera escapar de la inflación del dinero fiat y de la esclavitud que eso implica, debe adoptar una estrategia de tesorería en bitcoin si espera tener éxito», concluyó.
Con esta decisión, La Cajita Kitchen no solo refuerza su identidad dentro de Bitcoin Beach, sino que abre un nuevo capítulo para la gastronomía salvadoreña al demostrar que la adopción de bitcóin puede integrarse de forma estratégica en modelos de negocio reales y sostenibles.






