El grupo acordó una bajada de «dos millones» de barriles diarios a partir de noviembre, indicó a la prensa el gobernador iraní ante la OPEP Amir Hosein Zamaninia.
La OPEP+ había acordado reunirse de forma presencial en Viena, por primera vez desde marzo de 2020, con la idea de recortar de forma significativa las cuotas de producción de petróleo para sostener un mercado tambaleante.

La reunión presencial se decidió en el último minuto, alimentando las especulaciones sobre recortes drásticos en la producción ante el temor a una recesión económica.
Tal decisión iría en contra de los esfuerzos de Occidente de frenar la explosión de los costes de la energía, que lastran el crecimiento mundial
«Una disminución significativa de la oferta impulsaría las cotizaciones más allá de los 100 dólares el barril» advierte en una nota Craig Erlam, de Oanda. «Justo en el momento en que los consumidores empezaban a respirar aliviados», ya que los precios han retrocedido con fuerza desde el verano boreal.
Desde entonces, las dos referencias mundiales del precio del petróleo han perdido terreno, en torno a 90 dólares el barril, lejos de los máximos alcanzados en marzo, al comienzo de la guerra en Ucrania, con hasta 140 dólares el barril.






