Ayer, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos comunicó la eliminación de cartas de supervisión emitidas en 2022 y 2023 que requerían a los bancos estatales miembros informar y obtener aprobación antes de participar en actividades relacionadas con bitcóin, activos y tokens digitales denominados en dólares. Esta decisión alinea a la Fed con otras agencias reguladoras, como la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), que ya habían rescindido orientaciones similares en marzo y abril respectivamente.
Las directrices previas fueron implementadas tras las crisis del mercado cripto en 2022, con el objetivo de mitigar riesgos asociados a la volatilidad, incertidumbre legal y posibles impactos en la estabilidad financiera. Sin embargo, críticos argumentaron que estas medidas dificultaban el acceso de empresas legales de criptomonedas a servicios bancarios, generando un efecto de «debanking».
Con la retirada de estas orientaciones, los bancos ya no necesitan notificar previamente a la Fed sobre sus actividades en el ámbito de las criptomonedas. En su lugar, dichas actividades serán monitoreadas a través del proceso de supervisión habitual. La Fed indicó que colaborará con otras agencias para evaluar la necesidad de futuras guías que respalden la innovación en el sector financiero, incluyendo las actividades relacionadas con criptoactivos.
Este cambio refleja una política más favorable hacia las criptomonedas por parte de la administración actual, cumpliendo con promesas de campaña del presidente Trump de reducir restricciones para que los bancos participen en actividades legales relacionadas con blockchain. La medida podría facilitar una mayor integración de tecnologías emergentes en el sistema bancario tradicional.
No obstante, expertos advierten que, aunque se eliminan requisitos formales de notificación, los bancos deben continuar gestionando adecuadamente los riesgos asociados a las criptomonedas, como la ciberseguridad, el cumplimiento normativo y la protección al consumidor. La Fed ha reiterado que no desalienta a los bancos de ofrecer servicios a empresas legales de criptomonedas, pero enfatiza la importancia de una supervisión prudente para garantizar la seguridad y solidez del sistema financiero.
Este giro regulatorio podría impulsar la participación de instituciones financieras en el ecosistema bitcóin y cripto, fomentando la innovación y adaptándose a las transformaciones del sector financiero global.






