La aerolínea de bandera salvadoreña Volaris ha abierto una nueva ruta desde Miami, Estados Unidos, hacia El Salvador, como parte de su ampliación de rutas para lograr una mayor conectividad del país con el mundo.

Sin embargo, Volaris no solo ha abierto su nueva ruta, sino que ha hecho parte de esta experiencia al empresario e inversionista salvadoreño Sergio Bermúdez, radicado en Miami y quien, junto a otras decenas de empresarios del rubro turístico, fueron premiados con un viaje de ida y vuelta de Miami a El Salvador gracias a Volaris.

Conocer al país más seguro del hemisferio occidental

Bermúdez asegura que fue convocado a la presentación de la nueva ruta de Miami a El Salvador por parte del Consulado de El Salvador en dicha localidad norteamericana. De igual forma, otro grupo de 30 o 40 personas, todos empresarios e inversionistas turísticos, también formaron parte de dicha convocatoria donde se les presentó al país como un punto atractivo para el turismo.

«Fuimos como 30 0 40 personas las favorecidas. Fuimos invitados por el cónsul de El Salvador en Miami como empresarios y agentes de viaje con el objetivo de promover al país, porque Miami es una localidad con muchos cubanos, dominicanos y gente de varios países. El cónsul convocó a empresarios dedicados al turismo y hotelería para presentarnos al país y ser parte de la apertura de la nueva ruta de Miami hacia El Salvador de Volaris», comentó.

El salvadoreño explicó que la reunión consistió en posicionar a El Salvador como un punto turístico atractivo, algo que fue muy valorado por el grupo de inversionistas y empresarios, quienes también destacaron la transformación positiva que el país ha experimentado en los últimos años, bajo la presidencia de Nayib Bukele.

«El representante de Volaris nos habló del nuevo vuelo de Miami a El Salvador, una ruta que se abre para viajar en menos de tres horas de un punto al otro. Al final de la presentación nos dijo que nos darían un vuelo gratis de ida y vuelta. Fui yo y todos los demás presentes en esa actividad», comentó.

Ahora, este grupo de empresarios tendrá la oportunidad de conocer de primera mano al país más seguro del hemisferio occidental, como lo consolidan las estadísticas en seguridad, las cuales certifican que El Salvador promedio 1.9 homicidios por cada 100,000 habitantes, según lo señalado por el propio presidente Bukele.

El Salvador, un país muy diferente al del pasado

Para Bermúdez, este viaje otorgado por Volaris se sumará a su agenda de destinos en lo que resta del año, entre los cuales sigue figurando El Salvador, ya que, como miembro de la diáspora, nunca ha dejado de visitar el país, aunque la frecuencia con que lo ha hecho ha aumentado en estos últimos años productor del clima de seguridad que ahora se vive en territorio salvadoreño.

«Viajo frecuentemente al país ahora que todo ha cambiado. Me fui de El Salvador en 1981. Tengo varios años en Miami. Regresé en 1994 y desde ahí hasta 2021 fui solo unas seis o siete veces. Pero, solo el año pasado fui siete veces porque ahora todo ha cambiado, me siento más seguro e, incluso, tengo viajes planificados antes de que acabe el año», dijo. 

El empresario salvadoreño fue enfático al señalar que El Salvador ya no es el mismo país que el tuvo que dejar hace varios años, ni el mismo que visitó contadas veces en décadas anteriores. Ahora, es un país seguro y ese factor es el que provoca que se posicione como un destino atractivo para turistas internacionales y para los mismos salvadoreños en el exterior.

«Todas estas cosas se dan porque el país ha cambiado. Esto nos da beneficios a todos. Es la oportunidad de aprovechar las condiciones de seguridad que existen en el país gracias al trabajo del presidente Nayib Bukele. Antes no existía ese clima de seguridad. Este tipo de rutas que abre Volaris también permitirá a gente de otras regiones de Estados Unidos poder viajar desde Miami con menos tiempo de recorrido», señaló.

Para Bermúdez, «los cambios en El Salvador son fantásticos» y espera que continúen por los próximos años, logrando que el país permanezca como un punto seguro en América Latina y el mundo, algo que también se traduce en oportunidades para empresarios e inversionistas.

«Nunca dejé de ir a El Salvador, pero antes iba con temor. Llegaba y salía del aeropuerto con una tensión muy profunda porque no sabía si alguien me iba a seguir, podían robarme, secuestrarme y otras cosas más. Había lugares donde no se podía ir, todo estaba tan mal que yo ya había perdido esperanza en un cambio en El Salvador», dijo.

«No tenía planes de comprar una casa allá porque tenía miedo de que me mataran y me secuestraran. Mi sueño siempre era regresar cuando ya jubilara aquí en Estados Unidos. Ahora, con los cambios que se han dado, puedo cumplir ese sueño. Ya compré un terreno, construiré una casa y seguiré invirtiendo en el país. Los cambios son positivos, pero positivos con esteroides, porque se están dando con una fuerza y una rapidez tremenda. Pienso que en 10 años no vamos a reconocer a El Salvador por lo cambiado que estará para bien», agregó.

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