Con ese objetivo fijado desde su cargo como ministra de Economía, Hayem, ha coliderado grandes hitos del Gobierno salvadoreño como posicionar al país como el número uno en Latinoamérica en facilitación del comercio, digitalización de procesos de comercio, promoción talento, soporte a empresas emergentes, apuesta tecnológica y posicionamiento de El Salvador en mercados internacionales.
«Siempre fue una de mis aspiraciones desde muy joven (ejercer la función pública), ya que desde el Gobierno se pueden tomar acciones que impacten positivamente a toda una población. Me sentí muy privilegiada y al mismo tiempo agradecida por la enorme oportunidad. Acepté el reto de trabajar por la visión del presidente Nayib Bukele y alcanzar mi sueño de poder trabajar por mejorar la calidad de vida de nuestra población», sostuvo.
Sobre las cualidades que se necesita para lograr posicionar a un ministerio tan relevante en el Estado como el de Economía, Hayem, manifestó que una de las clave es la visión y enfocarse en la obtención de resultados positivos.
«Se necesita de una visión estratégica, motivación, pasión, capacidad de ejecución y de generar confianza para crear alianzas. Mi carácter me permite hacer alianzas para lograr mayores resultados», añadió. Aunque también admite que uno de sus principales obstáculos fue «el poder hablar frente a las cámaras».
Mujer de familia
Como una mujer de familia, se define María Luisa Hayem, quien más allá de las cámaras y la vida pública disfruta pasar tiempo de calidad con su familia, cocinar y caminar en la naturaleza. «Es lo que más me gusta hacer en mi tiempo libre. Aunque pasamos buena parte del día trabajando, me esfuerzo para que los momentos con mi esposo y mi hijo sean solo para ellos y de calidad», señala.
La rutina diaria de Hayem, quien se define como una persona honesta y colaborativa, inicia en el gimnasio. «El ejercicio, pesas y spinning, me hace sentir muy bien y tener un día más productivo».
De esta forma, ella enfrenta día con día «el reto de ser una mujer funcionaria es encontrar un balance entre la vida profesional y personal».
Ella alienta a las mujeres salvadoreñas a buscar éxito haciendo lo que les apasiona sin dejar de lado la formación profesional.
«Mi consejo sería que continúen capacitándose y entrenándose, de preferencia en áreas que son su pasión. En el momento que encontramos una alineación entre nuestro trabajo y pasión se abrirán más oportunidades», destacó.
Para ella, alcanzar posiciones de liderazgo continúa figurando entre los principales desafíos de las mujeres en el país, pero que la situación ha mejorado conforme van accediendo a mejores oportunidades de desarrollo
«El mayor reto que aún enfrentan las mujeres en algunos sectores económicos en la actualidad es el de llegar a posiciones de alto liderazgo. Con el tiempo esto ha ido mejorando, pero aún hay espacio para que las mujeres vayan ascendiendo en una organización», sostuvo Hayem.






