México ha dado a conocer su intención de implementar el fracking, también conocido como fracturación hidráulica, como parte de su estrategia para aumentar la producción de gas natural.
Esta técnica consiste en inyectar agua, arena y químicos a alta presión en el subsuelo para liberar gas atrapado en formaciones rocosas, lo que permite ampliar las capacidades de extracción energética del país.
Dicho argumento pretende dejar de depender de las importaciones de Estados Unidos, país al que se le compra el 75% del recurso.
Pemex, la empresa comercializadora de petróleo y gas natural mexicana, espera iniciar a extraer gas mediante fracking en 2027. De acuerdo la institución, para 2035, se podría alcanzar una producción de 3.196 millones de pies cúbicos diarios (Mmpcd) adicionales de gas no convencional y 960 Mmpcd de gas convencional. En la actualidad, la producción base de Pemex es de 2.300 millones de pies cúbicos diarios.
Las autoridades han señalado también, que esta medida, busca fortalecer la seguridad energética y reducir la dependencia de importaciones, en un contexto global marcado por la volatilidad en los mercados de energía.
Sin embargo, el anuncio ha generado diversas reacciones, ya que el fracking ha sido cuestionado por organizaciones ambientales debido a sus posibles efectos en el agua, el suelo y el entorno natural.
Especialistas advierten que, aunque puede representar beneficios económicos, también implica riesgos que deben ser evaluados cuidadosamente antes de su implementación a gran escala.
DeDinero
México apuesta por el fracking para impulsar la extracción de gas
El gobierno de México anunció su incursión en el uso del fracking, una técnica de extracción de gas que ha generado debate a escala internacional por sus impactos ambientales.






