Ubicada al este de la República Popular China, y con más de 24.8 millones de habitantes permanentes, la costera ciudad de Shanghái se erige como un modelo de desarrollo económico que demuestra el esplendor del Gigante Asiático.
También conocida como la «Ciudad del Futuro», el «Centro Financiero Mundial», o «La París de Oriente», entre muchos otros motes, Shanghái se presenta como una urbe cosmopolita y altamente moderna que alberga tanto a las mayores como empresas tecnológicas como bancarias a escala global.
En la actualidad, alberga a más de 1,000 sedes de empresas multinacionales y 591 centros de investigación y desarrollo con inversión extranjera.
Solo en 2024, el producto interno bruto (PIB) de la ciudad fue de 5,390 millones de yuanes, es decir, $757.3 millones; lo que implicó un crecimiento del 5 %, con respecto al año previo, según datos del Gobierno Municipal.
Además, ese mismo año, las importaciones y exportaciones totales alcanzaron la cifra récord de 4.27 billones de yuanes (más de $600,000 millones), buena parte de las cuales fueron movidas a través del puerto de Shanghái, una de las plataformas logísticas más importantes de toda China.
Dicha terminal marítima ha mantenido su posición como primer puerto mundial de contenedores durante los últimos 15 años, manipulando la cifra récord de 51,506 millones de unidades equivalentes a 20 pies (TEU, por sus siglas en inglés) en 2024.
La municipalidad resalta los avances alcanzados en los últimos años en la construcción de un centro internacional de innovación en ciencia y tecnología, e informa que la proporción del gasto en investigación y desarrollo con respecto al PIB fue de alrededor del 4.4 % en 2024.
«Shanghai se está desarrollando hacia una ciudad digital con influencia mundial, fortaleciendo el soporte fundamental para la transformación digital urbana», sostiene.
Todo lo anterior, sin dejar de lado su carácter cultura y su potencial turístico, con una arquitectura que fusiona lo chino con lo occidental, con callejones llenos de tiendas, templos, jardines, museos y centros comerciales que dan la sensación de moverse entre el futuro y el pasado que sorprende y enamora a sus visitantes.
Por otra parte, la municipalidad también indica que la ciudad se encuentra potenciando su desarrollo verde, y que, en 2024, lanzó una serie de iniciativas destinadas a implementar planes de acción para la transformación ecológica y la reducción de carbono.
Estrategias que ya han permitido mejorar las condiciones ambientales en las riberas de los ríos Huangpu y Suzhou; mientras que en la sección sur del Parque Cultural de la Exposición Universal de Shanghai se añadieron 230 kilómetros de vías verdes.
Los representantes de la municipalidad afirman que «Shanghai tiene como objetivo potenciar su poder blando urbano para equipararse con su ambición de convertirse en una metrópolis socialista con influencia global».






