Las facilidades que ahora ofrece El Salvador para el intercambio comercial con países socios, brindan la oportunidad a los salvadoreños de degustar los mejores tequilas y mezcales hechos cien por ciento por artesanos mexicanos.

Estas bebidas, que son arte, cultura e historia, son introducidas al país por Soy de Agave, una importadora fundada por emprendedores salvadoreños.

Como parte del proceso de activación de las marcas, la empresa, en alianza con la Embajada de México en El Salvador, que se ha convertido en un puente para el intercambio comercial, la cultura y el arte entre ambos países, Soy de Agave desarrolló un encuentro que permitió el acercamiento con empresarios y amantes de estas bebidas en la búsqueda de su expansión en el mercado nacional.

«Uno de los objetivos es promover nuestros productos mexicanos en el exterior y dos de nuestros productos más emblemáticos son el tequila y el mezcal y también hacer el enlace con los distribuidores de bebidas en El Salvador para que puedan introducir estas marcas», afirmó Alejandro Martínez, jefe de Cancillería de la Embajada de México.

El representante diplomático reconoció la labor de la empresa salvadoreña, que ha creído en la importación de licores y han podido traer a los representantes de estos productos al país. «También es aprovechar la fama que tienen la gastronomía y los licores mexicanos y así fomentar exportaciones de México a El Salvador para apoyar la economía de nuestro país», dijo.

Son cuatro marcas: tres de tequila y una de mezcal de alta calidad, producidas en Jalisco y Guajaca, México, las que han sido introducidas al país por la empresa salvadoreña Soy de Agave, liderada por una familia de emprendedores.

Roger Lino, gerente general de Soy de Agave, afirmó que después de conocer la cultura mexicana del tequila y el mezcal y del cariño por el país norteamericano surgió la idea de importar productos que no habían llegado a la región.

«Surgimos con un producto del cariño que tenemos por México, así fue como decidimos apostarle a la importación de tequilas y mezcales que nunca habían llegado a la región. La meta es convertirnos en expertos en lo que hacemos», señaló Lino.

Soy de Agave ya distribuye las marcas en restaurantes, bares y ventas al detalle mediante sus redes sociales soydeagave.sv.

Los representantes de las marcas estuvieron en El Salvador, mostrando el valor de sus productos en una actividad facilitada por la Embajada de México y Soy de Agave, que recientemente también desarrolló su primer Tequila Fest.

Erick Rivera, maestro tequilero y director general de la destilería Don Tomás, de la ciudad de Tequila, en Jalisco, México, representa una fábrica que en ocho años pasó de producir 600 litros al día a 80,000 litros al mes.

«Gracias por abrirnos las puertas del país, la verdad veo un buen mercado acá donde hay mucho tequila y competencia, pero sabemos que probando nuestro producto la gente va a buscar estas alternativas. Nuestra misión es que la gente lo pruebe y seguir creciendo», afirmó.

Lee tambiénCity Centro by Marriott San Salvador abrió en el corazón del Centro Histórico