La industria textil y de confección de El Salvador está acelerando su transformación hacia procesos sostenibles y de mayor valor agregado, incorporando modelos de economía circular, reciclaje de fibras y manufactura especializada, una estrategia que busca responder a las nuevas exigencias de las marcas globales y fortalecer la competitividad del país en los mercados internacionales.
La Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (Camtex) destacó que el sector atraviesa una etapa de evolución estructural, impulsada por inversiones en tecnología, innovación y sostenibilidad, que están redefiniendo el perfil productivo de la industria nacional.
Durante la conferencia de prensa de cierre de año, Patricia Figueroa, directora ejecutiva de Camtex, explicó que las marcas internacionales están priorizando cadenas de suministro más cercanas, resilientes y trazables, un escenario en el que El Salvador ha logrado posicionarse favorablemente. «Nuestro país es una industria sostenible y trazable, y eso es precisamente lo que están buscando hoy las marcas en sus cadenas de suministro», afirmó.
Uno de los ejemplos más destacados presentados por la gremial fue el de Intradeco, en alianza con la empresa internacional Recover, cuyo proceso de economía circular fue mostrado mediante un video durante el evento. Esta operación permite transformar prendas usadas en fibra regenerada de algodón, mediante un proceso de alta tecnología que reduce residuos, disminuye el consumo de recursos y genera productos con mayor valor agregado. Según Camtex, este tipo de procesos es único en la región y responde directamente a las nuevas exigencias de sostenibilidad de grandes compradores internacionales.
Otro caso mencionado fue el de UNIFI, empresa de origen estadounidense que opera en El Salvador con tecnologías de reciclaje de botellas plásticas de un solo uso para producir fibra sintética. Este material es utilizado en la fabricación de prendas, accesorios y otros productos textiles, bajo un modelo que promueve la reutilización de residuos plásticos y la reducción del impacto ambiental de la industria.

Asimismo, Camtex destacó el trabajo de CS Central America, que ha incorporado procesos avanzados para la producción de poliéster reciclado y tecnologías de captura de microfibras. Estos desarrollos buscan mitigar los efectos ambientales asociados a las fibras sintéticas y fortalecer la transición hacia una producción más responsable y alineada con los estándares internacionales.
Figueroa subrayó que este enfoque sostenible está acompañado por altos niveles de cumplimiento y certificaciones internacionales como Blue Sign, WRAP, OEKO-TEX, SAC e ISO, que avalan las prácticas ambientales, sociales y de gobernanza de las empresas del sector. «Hoy la competitividad no solo se mide en costos o tiempos de entrega, sino en transparencia, sostenibilidad y cumplimiento», señaló.
La industria también ha ampliado su oferta hacia segmentos de mayor sofisticación, como ropa técnica, prendas de desempeño y productos especializados para nichos deportivos y estacionales, apoyándose en la integración vertical de la cadena productiva, que abarca desde la hilatura hasta el paquete completo.
Camtex considera que esta transformación permitirá no solo fortalecer la posición del sector frente a competidores globales, sino también atraer nuevas inversiones y generar empleo de mayor calificación. «Estamos viendo una industria que innova, que se adapta y que se prepara para competir en un mercado global cada vez más exigente», concluyó Figueroa.






