La administración del presidente Donald Trump prepara una orden ejecutiva con la que busca sancionar a los bancos que rechacen prestar servicios financieros a empresas por motivos ideológicos, incluyendo a actores del sector de las criptomonedas. Según reportes del Wall Street Journal, el documento ya está en fase de borrador y podría ser firmado en los próximos días, aunque no se descartan ajustes antes de su publicación oficial.
La orden instruiría a los reguladores bancarios federales a investigar casos de posibles violaciones a la Ley de Igualdad de Oportunidades de Crédito, las normativas antimonopolio y otras leyes de protección al consumidor, en el contexto de decisiones bancarias presuntamente motivadas por afinidades políticas. Las sanciones contempladas podrían incluir multas, medidas disciplinarias e incluso acuerdos legales con las entidades involucradas.
De igual forma, el texto ordenaría a la Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (SBA, por sus siglas en inglés) auditar el comportamiento de los bancos participantes en sus programas de financiamiento, para detectar posibles prácticas discriminatorias.
La propuesta ha sido interpretada como un respaldo explícito a las empresas de criptomonedas, muchas de las cuales denunciaron durante los últimos años obstáculos para acceder al sistema bancario tradicional en Estados Unidos. Este fenómeno, conocido como debanking,fue criticado por líderes del ecosistema cripto y por sectores conservadores, que acusaron a la administración de Joe Biden de promover un entorno hostil para la innovación financiera.
Trump ha adoptado una postura más favorable hacia los activos digitales, prometiendo proteger el derecho de los ciudadanos a operar con criptomonedas y promoviendo un enfoque menos restrictivo frente a la industria. Esta nueva orden ejecutiva, de concretarse, marcaría un paso concreto en esa dirección.
Aunque la firma del documento podría realizarse esta misma semana, fuentes cercanas al proceso advierten que todavía podrían producirse cambios de último momento o retrasos en su publicación.
El posible endurecimiento de la supervisión sobre la banca en este tema contrasta con las políticas regulatorias aplicadas en los últimos años, donde diversas empresas cripto han enfrentado demandas, investigaciones o bloqueos de acceso al sistema financiero. Con esta orden, la Casa Blanca busca enviar un mensaje claro: no se tolerará la discriminación basada en convicciones políticas o en el tipo de industria, particularmente cuando se trata de sectores emergentes como el de las criptomonedas.






