Su presencia y encanto natural es solo el primer paso para la gratificante experiencia de escuchar su voz, la cual cautiva con armonías que conducen al oyente por una autopista de emociones e ilumina el alma con su aura y buena vibra. Se trata de Adriana, una talentosa joven de Guatemala y con raíces peruanas, quien se ha posicionado como una de las nuevas voces del escenario centroamericano.
Adriana estuvo presente en El Salvador para la gala de los Premios Música 503, en la que estuvo nominada en dos categorías y en la que pudo compartir con varios de los nuevos talentos salvadoreños y centroamericanos, además de quedar con una llama en su corazón que arde con el deseo de impactar en el público amante de la música en el país.
La encantadora y talentosa joven conversó con Diario El Salvador sobre su experiencia en el país, su proyecto musical y su carrera como artista independiente en Guatemala.

¿Qué impresiones te ha dejado El Salvador durante tu visita?
La más grande creo que han sido los Premios Música 503. Llevo como dos años de haberme lanzado nuevamente como artista independiente y solo había conocido los Premios Estela, en Guatemala. Luego, me enteré de estos y decidí inscribir mi sencillo «Sin Pensar» e, inesperadamente, caí como nominada en la categoría de Mejor Balada Pop y Mejor Video Musical, aunque lastimosamente no pudimos ganarlos, pero fue un gran honor que mi trabajo se haya tomado en cuenta y que me hayan permitido ser parte de esta fiesta. Me ha sorprendido ver el talento salvadoreño, como Analu Dada, me he hecho su fan, tiene una buena técnica y un gran nivel de entrenamiento físico porque baila y canta, me gustó mucho su actuación.
Los premios también te dieron la oportunidad de conocer más artistas, no solo de El Salvador, sino de toda Centroamérica.
Sí, esa fue la cereza del pastel. Estoy súper contenta de la gente que conocí, gente humilde, que solo quiere conocer gente con pasión por crear y estamos viendo si hacemos proyectos juntos. En estos viajes se conoce un grupo y se logra consolidar algo. Fue bonito que todos, al día después de los premios, coordináramos un brunch de despedida y mantuviéramos esa pequeña comunidad de artistas. Lo que me gustó también es que no hubo egos y aplaudimos el trabajo de otro. Vimos a varios artistas ganar premios importantes y todos aplaudimos y destacamos su trabajo. Esa humildad también es importante.

Ahora hablemos de tu trayectoria. ¿Cómo iniciaste en el mundo de la música?
Empecé desde muy pequeña bailando ballet, lo hice por 14 años. Luego entré a una escuela de canto durante dos años y después me fui a estudiar actuación a Los Ángeles, Estados Unidos. Trabajé allá en producción y, después de la pandemia, decidí regresar para trabajar en mi música.
¿Qué estilo musical te define?
Te diría que he probado muchos, pero en el que quiero seguir sería una combinación de R&B, Pop, House y un poco de Folclor.

Tenes un nuevo sencillo. Contanos un poco.
Lo más nuevo que tengo es «Cuando todo sale mal», que trato de verla como una canción con un enfoque de comedia, con un mensaje de tener que celebrar esos días donde cada cosa va para peor, donde se te cae el pan, te despiden en la oficina, se te traba el tacón, donde todo lo que te puede salir mal, sale mal… pero, a pesar de eso, expresas lo que sentís y tratas de mantener la buena actitud. Fue un guion lindo de escribir para el video. El arte que usamos en el set fue clave para la historia, toda la paleta de color y lo detalles sumaron a la producción.
Suena a una canción del día a día. ¿Es así para todos tus temas? ¿Cantás sobre la vida cotidiana?
No me gusta limitarme, soy una persona versátil. Esta canción habla de todo, celebra los días malos, pero también tengo canciones para sanar la niña interna o como «Sin Pensar», que habla sobre los momentos de la vida donde estás un poco perdido y no sabes qué camino tomar, donde te cuestionas si todo el camino ha sido correcto o perdiste todo ese tiempo. Es sobre aceptar tu trayectoria y celebrar los obstáculos y momentos difíciles porque te hicieron crecer como individuo. El video lo grabé con Refugio Films, un grupo de gente muy talentosa, y ese video suma más a la canción y a su mensaje, lo grabamos en México. Todo el video me muestra recorriendo una casa bailando con diversos sets y diversas luces para generar muchos escenarios con un mensaje más poderoso.

Tu trayectoria la has llevado como artista independiente. En tu caso, en Guatemala, ¿cómo ha sido tu carrera en ese aspecto?
Creo que soy una persona que hace un poco de todo. No solo tengo mi proyecto musical como solista, sino también tengo una banda que tengo con varios músicos, canto en misas religiosas, soy modelo, actúo, produzco, me encanta componer, me encanta hacer backing vocals para otros artistas, hago todo para explotar mi creatividad y busco proyectarme en muchas facetas.
Pero, ¿encontrás espacios para desarrollar todas esas áreas?
Es un poco difícil, no te lo niego, por eso no me he lanzado a hacer demasiados conciertos. Tengo una audiencia más selectiva y para otros géneros más variados. Me gusta fusionar géneros que, al final, si me escuchaste cantar en algún evento o concierto y te gusté, probablemente vas a escuchar mi música. Pero, no siempre se tiene esa exposición. Creo que en Guatemala hace falta encontrar puntos con audiencias masivas, como festivales, que son una exposición muy adecuada para cantar con gente más alineada a tus géneros y a tu vibra musical.









