Hay momentos que quedan plasmados en la memoria, pero, con más intensidad, tatuados en el alma, sellados en el corazón como parte del verdadero tesoro de la vida: el recuerdo. Para Ale Martore, una de las voces más talentosas del país, uno de esos momentos sucedió en 1996, cuando fue parte del primer concierto que Shakira brindó en El Salvador. 

Esa primera cita entre la colombiana y El Salvador sucedió en una época donde la realidad se escribía en el día a día, sin la velocidad de las redes sociales ni la inmediatez de la tecnología, donde los CD’s y los casetes aún eran el recurso para acceder a la música preferida y donde palabras como «TikTok», «Influencer» o «Creador de Contenido» ni siquiera eran imaginables.

La noche del recuerdo

«Ese concierto lo recuerdo como si fuera ayer. En ese entonces aún existían los CD y compré el de «Pies Descalzos». Me aprendí todas las canciones y, al enterarme que Shakira vendría a El Salvador, fue una gran emoción. Mis papás no nos dejaban ir mucho a conciertos, pero le rogué a mi papá hasta que nos dejaron», relató Martore a «Diario El Salvador».

La primera visita de Shakira al país se produjo en la primera etapa en la trayectoria artística de la colombiana. Para esos años, Shakira comenzaba a posicionarse como una joya de la música latinoamericana. Con 19 años, la cantante ya había publicado los álbumes «Magia», «Peligro» y «Pies Descalzos», siendo este último el que dio nombre a la gira que propició el primer encuentro entre la ahora megaestrella de la música y el público salvadoreño.

Como es tradición en cada concierto, Martore recuerda que preparó, junto a sus amigas, sus carteles con mensajes que tenían un solo propósito: que Shakira notara su presencia y agradecería dicho gesto. «Fuimos con mis amigas y mis hermanas. Íbamos preparadas con carteles que decían “Te queremos, Shakira”. Shakira era una artista emergente. Esa noche era el mismo día del concierto de los Héroes del Silencio aquí en El Salvador», recuerda.

Ya instaladas en sus asientos en localidad general. Martore y sus amigas notaron que la afluencia del público no era de un volumen considerable, sino más bien generaba una sensación de mayor intimidad, con un público más selecto y que de verdad estaban conectados a la carrera de la, por aquel entonces, nueva estrella latina de la música.

Ale Martore, cantante salvadoreña. (Foto: Guillermo Martínez/Diario El Salvador)

Sin embargo, eso no fue impedimento para que el grupo de chicas viviera al máximo la experiencia. «Con mis amigas cantamos, saltamos y disfrutamos cada canción. Los que estaban en VIP estaban más callados, más en silencio, pero eso no nos detuvo y seguimos disfrutando y gozando el momento», recuerda.

Fue ahí cuando, el recuerdo más especial se produjo. «Lo especial, lo que nunca se me va a olvidar es que Shakira, en medio del concierto, dijo: “Quiero que toda esa línea que está ahí pase al VIP para que terminen el concierto con nosotros”. Era la fila mía y de mis amigas. Nos pasaron porque nos sabíamos todas las canciones y las cantamos a todo pulmón con Shakira», comenta Martore, reviviendo ese momento con una sonrisa que evidencia la misma alegría de aquella soñadora adolescente de 1996.

Han pasado los años y, en este 2026, Martore esta preparada para disfrutar, una vez más, de Shakira en El Salvador. «Es una artista que admiro muchísimo por todas sus facetes, artista, músico, compositora, emprendedora, empresaria, mamá, como todo lo que ha hecho en su vida. La admiro muchísimo», comenta.

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