Cuanto daríamos porque la noche junto a la legendaria Ana Gabriel no se hubiese acabado. La estrella mexicana presentó un show digno de ser recordado la noche del jueves 20 de noviembre en el Gimnasio Nacional José Adolfo Pineda, en San Salvador.

Fueron casi tres horas de una velada mágica y a la vez desgarradora con un repaso por lo mejor de sus éxitos. Banda, pop, boleros y por su puesto las infaltables rancheras fueron parte de un concierto que llevó a los salvadoreños al éxtasis.
A las 9:30 p.m. en punto con un recinto lleno de mucho público femenino, la mexicana salió a escena junto a sus músicos que la esperaban con una puesta diseñada con altos estándares de sonido, iluminación y visuales.

Bastaron los primeros acordes de su tema «Evidencias» para arrancar la euforia del público que la acompañó de inicio a fin coreando y viviendo cada letra de sus temas de amor pero sobre todo los que hablan de desamor y despecho.
La entrega fue reciproca pues la mexicana no paró de interactuar con sus fanáticos y de agradecerles por haber asistido a su concierto que forma parte de su gira «Claro de Luna» con la que demuestra todo el peso de una trayectoria de más de cinco décadas.
Con una camisa blanca, corbata, pantalón y saco rojo, la oriunda de Sinaloa, México continuó la velada con los temas «Destino», «Sin tu amor» y «Soy como quise ser» tras estos Ana se tomó la primera pausa para interactuar con los asistentes y destacar la transformación de El Salvador.

«Podrán decir lo que quieran, pero tenemos que ser humildes y reconocer que el presidente Bukele ha hecho de este país el más seguro de Latinoamérica…y lo digo con orgullo, porque por eso es que estamos aquí, por eso es que nos vamos a divertir, por eso es que ustedes vinieron», afirmó Ana Gabriel.
Durante su mensaje, la «Diva de América» también observó varias banderas de México entre el público, y dijo que «por un lado me da alegría ver mis banderas, pero por otro me da tristeza, porque sabemos la razón por la que están dejando el país», haciendo referencia a la inseguridad y violencia que vive el territorio mexicano.

Tras la pausa, Ana continuó brindando un espectáculo lleno de calor con el que estremeció a los asistentes no solo salvadoreños sino también algunos que viajaron desde Nicaragua, México, Guatemala y Honduras para presenciar un espectáculo inolvidable que superó todas las expectativas desde el primer momento.
Cabe destacar que, desde tempranas horas, los alrededores del recinto se llenaron de fanáticos que no solo esperaban un concierto, sino un reencuentro emocional con una artista que ha marcado a más de una generación, ejemplo de ello fue ver a madres e hijas, hermanas, amigas que se dieron cita portando camisetas con el nombre de la cantante, binchas alusivas y sombreros.
Y llegaron los mariachis
El mariachi Guadalupano, orgullosamente salvadoreño, quienes hicieron mancuerna perfecta con Ana Gabriel, fueron los que acompañaron a la artista durante este bloque en el que sonaron temas como «México lindo y querido», «Cielito lindo», «Cómo olvidar», «Mi Talismán», «Vuelve que quiero estar contigo» y «Tú lo decidiste», entre otros.
«Realmente agradecida como lo dije desde un principio con este país, pero sobre todo porque me acompaña un mariachi salvadoreño. Así es que yo con todo respeto voy a pedir un fuerte aplauso para el mariachi Guadalupado», dijo la artista quien además incluyó en su repertorio temas del también legendario José Alfredo Jiménez.
La presentación continuaba con la interpretación de sus grandes éxitos que fueron el plato fuerte de más de dos horas de un espectacular concierto: «Luna», «Quién como tú», «No te hago falta», «Ay amor» y «Amigos simplemente amigos», desataron gritos y llanto entre los salvadoreños que vivieron cada uno de estos temas.

Ana Gabriel pausó su repertorio para dirigirse a los salvadoreños una última vez. Con una voz cargada de sentimiento y una sonrisa visible dijo: «Lo vuelvo a repetir, estoy muy feliz de volver, San Salvador». Estas palabras desataron nuevamente los gritos y aplausos del público, creando un instante de conexión total entre la artista y la audiencia que vivió una noche mágica junto a la mexicana que prometió volver en 2027.






