La música como un vehículo de sanación para el alma y una herramienta que construya un mundo mejor. Así es como el compositor argentino Damián Ferrari describe al arte musical, un camino en el que lleva varios años y que le ha permitido trabajar como creador de temas musicales para grandes empresas como Disney o Netflix y para producciones televisivas.
Recientemente, Ferrari compuso el tema «Somos Uno», de la telenovela mexicana «Tu Vida es mi vida», con el cual ha dado un salto cualitativo en su carrera. Además, ha trabajado en otras producciones prestando su voz y su creatividad musical, así como también ha grabado producciones con sus propios temas.
Ferrari conversó con Diario El Salvador sobre la experiencia de trabajar para la telenovela «Tu Vida es mi vida» y, de igual forma, sobre su carrera musical y la oportunidad que existe para construir una sociedad más unida y humanizada a través del arte y la música.

¿Cómo iniciaste en el mundo de la música?
Por mi padre siempre me gustaron las películas y me puse a estudiar cine, pero siempre me gustaba cantar y escribir guiones de películas. En un momento, en vez de escribir guiones, comencé a escribir canciones.
Me fui metiéndome más en el canto y, allá por el 2009, cumplí mi sueño de grabar mi primer disco, que se llama «Asumo». Ya en el 2015 grabó otro disco llamado «Soltar». En ese tiempo también comencé a componer para proyectos de Disney y de Netflix y para otros artistas.
Hace poco compuse «Somos Uno», lo que me dio la oportunidad de entrar en la telenovela «Tu vida es mi vida», de México, que me está abriendo nuevas puertas, como en El Salvador, y me permite que mucha gente redescubra mi música o que la conozca por primera vez.

¿Cómo fue esa experiencia de componer una canción para una telenovela?
Es un gran desafío, sobre todo, porque también me ha tocado hacer series para jóvenes, lo que implica entrar en el código de hoy. A mí me funciona el fusionarme y casi transfórmame en los actores y los protagonistas para ver cómo sería su voz, cómo hablarían, qué dirían, ese es el espíritu que la música de este tipo de producciones necesita.
Como compositor, ¿de qué temas te gusta escribir o en qué género musical?
He ido avanzando y evolucionando con los años. Al principio siempre hubo un duende que escribía por mí porque era algo más puro, entre que escribía, pero no lo pensaba tanto. Era como una asistencia que uno recibe de algo exterior, como si no estuviera solo componiendo. En ese camino, al principio, me inclinaba por baladas románticas. Luego, comencé con canciones de vida y con algo más reflexivo, más esencial.
Ahora, en esta etapa de mi carrera, hago canciones espirituales, algo más de medicina, algo más estelar, que es lo que siento que la humanidad necesita para poder transformarse y vivir con más felicidad. Somos Uno, a pesar de que es para una novela, se siente un espíritu de unidad, de amor, no se concentra en el dolor o el desamor, sino en la unidad y en la búsqueda de un amor desde la conexión entre cada uno, donde se incluye todo menos el sentido de separación.
Esta conexión genera algo más fascinante, nos lleva a un lugar que es eterno, donde no existe el tiempo ni la separación. Ese lugar donde las almas pueden estar en paz y vivir con plena luz. Creo que ese es el mensaje de mi música en esta etapa actual de mi carrera.

Hablas de una experiencia y de conexiones espirituales. Esto es parte también de tu etapa actual. ¿Cómo fue este despertar espiritual para ti?
En cierto modo creo que hay una serie de capas donde, cada una, es de diferentes energías. En el caso de las telenovelas son energías más enfocadas en la separación, el dolor y la tristeza. Pero, lo importante es valorar las energías del amor y la esencia. Justo ahí es donde está esta canción y fue lindo para mí aportar una frecuencia de luz, una conexión con el corazón donde se percibe esa frecuencia. Eso he notado también cuando la canto para la gente.
Este despertar también ha dejado una faceta tuya como un guía espiritual.
Sí, hermano. Hace dos o tres años tuve una iluminación completa y recuerdos de vidas pasadas, de quién era, un encuentro con Dios que fue algo increíble. A partir de ahí se me dio la oportunidad de encontrar una vida de servicio. Encontré a través de unas prácticas y técnicas para ayudar a las personas. Tengo dos o tres años caminando como un peregrino con la música como mi voz y como un vehículo de sanación. Hago un mix entre las dos cosas, se fusionan y, a veces, canto en la playa para las personas y se crea esta atmósfera de sanación. Siento que la humanidad necesita despertar, sufrimos demasiado en este sistema de vida y ya no es necesario sufrir tanto.
Lee también¡El Bananero vendrá a El Salvador!¿Ves la música como una herramienta de sanación espiritual para la humanidad?
Siento que sí, que una cosa lleva a la mano de la otra. Imagina un estadio cantando canciones de luz y plenitud, saltando con esa sensación en lugar de esos mensajes casi satánicos que ahora en día se envuelven en mucha sonoridad y baile, pero que realmente llevan a lugares más oscuros y básicos, al primer chacra que es el sexualhttps://diarioelsalvador.com/emiten-dictamen-para-reformar-la-ley-de-zonas-francas/530797/.
Hay mucha gente en alta vibración. Coldplay es una banda que se pone como un ejemplo de que se puede llenar un estadio con canciones de mucha luz y mucha energía. Requiere tiempo lograr esto y encaminar a la gente a mensajes más llenos de luz. Tomará un tiempo, pero lo estamos haciendo.






