El Complejo del Estadio Cuscatlán se convirtió en el escenario de una velada nostálgica cuando el legendario dúo Air Supply se presentó ante sus fans para revivir los grandes clásicos del soft rock y la balada romántica. Desde el momento en que las luces se atenuaron, la atmósfera se llenó de una energía expectante, confirmando que el vínculo entre los músicos y sus seguidores salvadoreños permanece intacto a pesar del paso de las décadas.
Graham Russell y Russell Hitchcock demostraron que su capacidad vocal y su presencia escénica desafían el tiempo. El repertorio fue un recorrido meticuloso por los éxitos que definieron una época, permitiendo que los asistentes corearan cada estrofa con una entrega total.

A lo largo de la noche, la interacción entre la banda y la audiencia fue constante, creando un ambiente de cercanía que transformó el recinto en un espacio íntimo.
La despedida estuvo marcada por la gratitud mutua y la promesa implícita de que estas melodías seguirán resonando en el corazón de sus fieles seguidores.






