Conocer el lado cultural de El Salvador es algo que nos emociona tanto y debido a ello esta vez viajamos hasta San Salvador Norte donde conocimos el Parque Arqueológico Cihuatán, patrimonio cultural formado por tres áreas principales: un centro ceremonial, una acrópolis y el área doméstica.
Te comparto que puedes hacer un recorrido guiado de martes a domingo, de 9:00 a.m. a 4:00 p.m. Los precios de entrada son: salvadoreños $1, centroamericanos y extranjeros residentes $3 y no residentes $5.
A unos cuantos kilómetros se encuentra la Licorera Cihuatán, así que ese fue nuestro siguiente destino. Allí conocimos las instalaciones, el proceso de fabricación del ron, las bodegas de añejamiento, catamos el ron y aprendimos un poco sobre mixología. Una experiencia única en el país.
Haciendo este recorrido nos dio un poco de hambre, así que nos movimos hacia Guazapa Café, en Suchitoto. En el restaurante se puede disfrutar con familia o amigos rodeados de abundante naturaleza. Ofrece diversidad de almuerzos, cenas y los fines de semana te atienden con desayuno. Lo hayas en redes sociales como Guazapa Café Suchitoto
El siguiente lugar que visitamos fue el centro de Suchitoto y su hermosa herencia colonial, donde parece que el tiempo se ha detenido.
En este municipio se celebran festivales que no debes perderte como el Festival Internacional Permanente de Arte y Cultura, el Festival de Maíz (en agosto), el Festival del Añil (en septiembre) y el Festival Internacional de Cine Suchitoto (FICS), que se dedica cada mes del verano a la presentación de ciclos de cine internacional, donde El Salvador es país invitado, y El Festival del Añil en septiembre, el cual este año podrás disfrutarlo este próximo sábado 28 y domingo 29.
El evento promueve la cultura resaltando la trascendencia de uno de los elementos naturales más importante y representativo del país, el índigo (añil). Además, podrás adquirir productos a base de tinción con añil, animación artística, concursos, vivenciales de añil, conversatorio, pasarela y más.
Una de las infraestructuras que refleja la riqueza arquitectónica del municipio es la Iglesia Santa Lucía. Al visitarla nos informaron que fue fundada en 1854 y aún conserva suestilo original barroco con tendencia rococó. Después de la iglesia visité el Parque Central, donde compartí con lugareños y turistas un sorbete artesanal.
La Casa de los Recuerdos de Alejandro Cotto, más conocida como Museo Alejandro Cotto, es otro de los destinos emblemático que visitamos y que cuenta la historia de este personaje que convirtió el municipio en «un pueblo encantador y lleno de turismo».
En la ciudad también recorrmos el Teatro Alejandro Cotto, un espacio que nació para difundir el arte y la cultura. Muchos suchitotenses recuerdan el sitio como Teatro de las Ruinas porque la casa donde se ubica estaba completamente destrozada debido al conflicto armado, y fue el cineasta Alejandro Cotto quien la bautizó con ese nombre en 1991, antes de su reconstrucción.
A unos cuantos metros visitamos el Centro Arte para La Paz, que alberga diversos proyectos de carácter artístico y comunitario (como talleres de arte) y, además, alberga el Museo Comunitario dedicado a la Memoria Histórica del municipio.
Entre cultura y arquitectura, se nos llegó la hora de almuerzo. El dilema al que nos enfrentamos fue que hay varios sitios hermosos donde comer. Uno de ellos es el Restaurante Suchimex, lleno de coloridos espacios, buena música y ambiente familiar. En el menú encuentras variedad de platillos como nachos, hamburguesas, taquizas, burritos y parrilladas para compartir. Entre las bebidas más populares que ofrece se encuentran las micheladas mexicanas y las chamoyadas de piña, mango y sandía. Lo puedes encontrar en Instagram como @restaurante_suchimex.
El Harlequín es la combinación perfecta entre lo bohemio y familiar. Ofrece cortes de carne, pechuga en salsa de champiñones, parrilladas, hamburguesas, sopa de camarón y lonja de pescado, acompañados con refrescos naturales de temporada. Si prefieres puedes probar su gran variedad de postres, que están deliciosos. Búscalos en redes sociales como Restaurante El Harlequín.
Donde Polo es un restaurante familiar que tiene una vista impresionante hacia el Lago de Suchitlán. Para deleitar el paladar ofrecen platillos como hamburguesas, pechuga a la plancha, paninis, pinchos de carne y su especialidad es la sopa de gallina. Lo encuentras en redes sociales como Donde Polo Suchitoto.
Ya con la barriga llena y el corazón contento nos trasladamos a conocer el Puerto Turístico San Juan y el Lago Suchitlán. Aquí nos embarcamos para recorrer el lago artificial. Los viajes son hacia diversos destinos como la Isla El Ermitaño o la Isla de los Pájaros.
Para seguir conectando con la naturaleza nos aventuramos a visitar la Cascada Los Tercios, una maravilla oculta de Suchitoto. Esta despierta el interés por la composición que posee: piedras hexagonales que se encuentran apiladas verticalmente y sobre las cuales cae un manto de agua, y de donde se desprenden leyendas que son de dominio popular.
Al final de la tarde, el cansancio se hizo presente así que decidimos quedarnos en Suchitoto. Nuevamente nos pusimos indecisos porque no sabíamos en cuál de sus bellos alojamientos pernoctar.
Una alternativa es el Hotel Los Almendros, una casa antigua de más de 200 años que mezcla antigüedades y arte moderno. Para hacer una reserva puedes llamar al 2335-1200.
Otro de los lugares a considerar fue la Casa 1800, llamada así porque fue construida en el siglo XlX. Una foto imperdible que nos tomamos fue en las icónicas mecedoras instaladas sobre un deck que permite una hermosa vista al lago. Conoce más de lo que ofrece en Instragram: @casa1800sv.
Una tercera opción para quedarse es la Posada de Suchitlán que ofrece habitaciones con estilo colonial o de hacienda y servicio de bar, además puedes llegar con tu mascota porque es “pet friendly”. Busca más información en www.laposada.com.sv






