La semana pasada se estrenó el tráiler de la nueva versión cinematográfica de «Cumbres Borrascosas», dirigida por Emerald Fennell, el cual ha iniciado una cadena explosiva de críticas. La autora de «Promising Young Woman» (2021) y «Saltburn» (2023) presenta una adaptación con fuerte carga erótica, que ha sido tachada de «soft porn» por usuarios indignados en redes sociales.
El adelanto, que anticipa su estreno programado para el 14 de febrero de 2026, muestra escenas cargadas de tensión sexual a través de vestimenta reveladora, una escena de amasamiento de pan sugestivo, y movimientos provocativos con huevos y pescado.
Varios usuarios en redes sociales han criticado que esta versión banaliza la fuerza erótica del relato, basada en la ausencia de contacto sexual explícito, sustituyéndola por una sensualidad cruda que algunos consideran innecesaria. La película ha sido comparada con «50 Sombras», aunque sin respetar la intencionalidad original de la autora Emily Brontë.
También ha despertado la controversia el casting de Jacob Elordi como Heathcliff y Margot Robbie como Catherine. Fans señalan que el personaje de Heathcliff debería reflejar rasgos más oscuros y posiblemente romanos o «gitanos», mientras que Catherine es apenas una adolescente rubia, lo que se aleja de las descripciones literarias.
Los detalles estéticos del tráiler tampoco han escapado a las críticas como por ejemplo el vestido de novia de estilo años ochenta, que ha sido calificado como históricamente inexacto. Además, algunas críticas procedentes de proyecciones de prueba mencionan reacciones mixtas, con espectadores alarmados por escenas explícitas que incluyen un acto sexual en un contexto grotesco y grotescamente absurdo, llevando al debate más allá de lo erótico.
Si embargo, algunos espectadores más exigentes argumentan que esta polémica refleja una creciente sensatez entre el público, que ya no acepta el sexo gratuito como gancho publicitario. También sugiere que la controversia podría responder tanto a un rechazo conservador como a una reacción crítica ante el uso del erotismo como estrategia de marketing cinematográfico.






