Con nuevos propietarios, un cambio en el canal de televisión y un jurado completamente renovado, los Globos de Oro esperan romper su pasado plagado de escándalos cuando el lunes revelen sus nominaciones.

Estos premios de cine y televisión solían ser los más seguidos detrás de los Óscar. La ceremonia, con un tono distendido, funcionaba como un inicio divertido a la temporada de premiaciones de Estados Unidos.

(FILES) Golden Globe trophies are set by the stage ahead of the 77th Annual Golden Globe Awards nominations announcement at the Beverly Hilton hotel in Beverly Hills on December 9, 2019. With new owners, a change of TV network and a radically overhauled membership, the Golden Globes will hope for a clean break from years of notoriety as they unveil nominations on December 11 for this year’s best film and television. But even as the scandal-wracked show seeks to reclaim its position as the fun, rowdy and celebrity-packed kickstarter to Hollywood’s film awards season, critics warn that its reforms could bring a new batch of ethical problems. For decades, the Globes were owned, run and voted for by the Hollywood Foreign Press Association (HFPA) — an eclectic group of around 100 entertainment journalists, writing for international outlets, who were often derided in the industry for their alleged amateurism and obscurity. Those criticisms erupted in 2021, when a Los Angeles Times expose revealed the HFPA had no Black members, prompting a Hollywood boycott. (Photo by Robyn BECK / AFP)

Pero han perdido su brillo por acusaciones de racismo y corrupción. Y algunos en Hollywood creen que las reformas puestas en marcha para corregir la situación plantean nuevos problemas éticos.

Durante décadas, los Globos de Oro han sido administrados y adjudicados por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA, por sus siglas en inglés): un ecléctico grupo de un centenar de periodistas que cubren la sección de entretenimiento para medios internacionales, que a menudo son criticados por los profesionales de la industria por ser aficionados y poco transparentes.

Foto: AFP

Las críticas detrás de escena salieron a la luz en 2021, cuando una investigación de Los Angeles Times reveló que la organización no tenía a personas negras en sus filas y que sus miembros aceptaban regalos lujosos. 

La ceremonia fue boicoteada al año siguiente por todo Hollywood. Desde entonces, el evento sigue en búsqueda de redención.

Foto: AFP

En junio, los Globos de Oro fueron comprados por un grupo de inversores privados, entre ellos el multimillonario estadounidense Todd Boehly. La HFPA se disolvió y se adoptó un nuevo plan para recuperar el prestigio perdido.

El icónico cartel de Hollywood cumple 100 años y lo celebra renovado