Durante su paso por la alfombra roja de la Met Gala 2026, Bad Bunny se convirtió en uno de los artistas más comentados de la noche al presentarse como una versión envejecida de sí mismo.

El cantante utilizó prótesis hiperrealistas que simulaban arrugas, canas y marcas propias del paso del tiempo, logrando una transformación que lo hacía casi irreconocible.

AFP



Con este concepto, el artista buscó cuestionar los estándares tradicionales de belleza, donde la juventud suele ser el ideal dominante, y abrir una conversación sobre cómo se perciben los cuerpos a lo largo del tiempo.

Además, su vestuario, un elegante traje negro, reforzaba el mensaje: mientras la moda puede mantenerse intacta, el cuerpo inevitablemente cambia con los años.

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