Sus canciones han deleitado a millones de personas en el mundo y de varias generaciones que lo posicionan como una de las voces más icónicas de la música en Hispanoamérica. Se trata de José Luis Rodríguez, el Puma, quien regresa a El Salvador para compartir una velada inolvidable con el público salvadoreño.
El evento será en el Hotel Hilton, en San Salvador, mañana 23 de octubre desde las 7:30 de la noche, en la cena de gala de la Orden de Malta. Las entradas están disponibles en Todo Ticket, con un costo de $150 (cena incluida).
El Puma conversó con «Diario El Salvador» sobre esta nueva visita al país, en la que lo describió como un «nuevo El Salvador» gracias a las transformaciones positivas impulsadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele.

¿Cómo se siente con esta nueva visita a El Salvador?
Hace dos años fue la última vez que vine, parece que fueron 20. He venido a un nuevo El Salvador. Hay un comentario mundial y general para bien de lo que está pasando acá. He escuchado muchas cosas buenas, tantas cosas que todos anhelábamos que sucedieran, pero Dios tiene el tiempo perfecto para todo y este ha sido ese momento. Nayib Bukele está al mando acá en El Salvador, y necesitaríamos unos clones de Bukele para toda Hispanoamérica, para tener un mundo un poco mejor.
Otro artista que ha hablado mucho sobre la transformación de El Salvador es Álvaro Torres, con quien recientemente compartió una gira. ¿Cómo fue esa experiencia?
Conocí a Álvaro porque hizo una canción que fue muy importante para mi repertorio: «De punta a punta». Él la sacó primero y luego la retomé, y fue un total éxito para los dos; así que tenía como esa deuda con él. Hicimos 10 shows en Estados Unidos y otro en Santo Domingo, y fueron un éxito. Muy linda experiencia.

Hablemos de este nuevo show en El Salvador. ¿Qué ha preparado para el público?
Tengo listo a «El Puma», lo tengo enjaulado, ¡Ja, ja, ja! Lo soltaré el miércoles para la presentación. No me gusta decirlo, así como «sorpresa», porque lo que tengo preparado son canciones, palabras, música y toda la convivencia con el público que son quienes le dan sentido a la vida de todo artista. También vamos a convivir y revivir momentos muy hermosos.
En todos sus años de trayectoria, ¿qué tan importante ha sido el respaldo del público?
Creo que el público es importante para todo artista, es vital. Uno puede meterse en un estudio, crear canciones, pero si la recepción del público no está, uno estaría arando sobre el mar. Sin el amor y el cariño de la gente es imposible hacer una carrera larga.
He visto hasta tres generaciones del público, y estoy contento con mi vida y agradecido con Dios de que me permita hacer lo que más me gusta: cantar y compartir con la gente. Sin la gente no hay espectáculo.

El día que no haya público es porque me fui también. No es que el público se vaya renovando, sino que, en cada show, siempre pregunto cuántos llegan por primera vez y, casi siempre, el 90 % está ahí por primera vez.
Hay mucho público que me sigue, pero que no siempre puede estar en los shows. Por ellos es que hay que seguir cantando, para que tengan esa oportunidad y uno, como artista, también pueda convivir con ellos.

Las canciones también le dan vida a la carrera de un artista. ¿Hay un tema que usted recuerde que sea sumamente importante en su trayectoria?
Totalmente. Hay canciones que no puedo dejar a un lado, como «Dueño de nada» o «Agárrense de las manos». Hay canciones que la gente quiere escuchar y yo le doy a la gente lo que quieren escuchar. Si tú no llevas esas canciones no vas a complacer a tu público.
En este punto de su trayectoria, ¿qué más podemos esperar?
Que vuele, use una capa y me llame Superpuma ¡Ja, ja, ja! También estoy esperando la teletransportación para estar con todo el mundo. Lo que me queda es seguir cantando, compartiendo con la gente, seguir haciendo lo que más me gusta. Quiero compartir con mi público y siempre estaré con toda la alegría para hacerlo.








