Jacob Elordi se ha convertido en uno de los nombres más comentados del Festival de Venecia gracias a su interpretación en Frankenstein. El actor reconoció que asumir este personaje implicó un proceso transformador que superó lo estético: fue un trabajo de resistencia, introspección y entrega absoluta.
«Y en muchos sentidos, la criatura que aparece en pantalla en esta película es mi forma más pura. Es más yo que yo mismo», expresó el actor.
Elordi explicó que su paso por la criatura no se limitó a largas jornadas en maquillaje, que en ocasiones superaban las diez horas, sino a un compromiso emocional que lo hizo conectar con cada etapa de la vida del personaje.
«Nunca vino a quejarse. Nunca vino a decirme: ‘Estoy cansado. Tengo hambre. ¿Puedo irme?’. Y trabajaba jornadas de 20 horas», confensó el cineasta mexiano.

Guillermo del Toro, director de la cinta, destacó el profesionalismo del intérprete, subrayando que nunca se quejó a pesar de las duras exigencias del rodaje. Para el cineasta, la dedicación de Elordi fue clave para crear a una figura que suele ser percibida únicamente como un monstruo.
Más allá de la apariencia impactante, Elordi asegura que la verdadera transformación ocurrió dentro de él. Al hablar de su trabajo, confesó que la criatura terminó revelando aspectos íntimos de su propia identidad, convirtiéndose en un reflejo honesto y real de lo que significa ser humano.
Cabe mencionar que Frankenstein promete ser una de las interpretaciones más memorables de Jacob dentro de su trayectoria y una apuesta que marcará un antes y un después en su carrera como actor. El filme se espera para el próximo noviembre por medio de la plataforma de Netflix.






