La «Bachata rosa» inundará el oriente de El Salvador y convertirá al Carnaval Internacional de San Miguel en una auténtica «Burbuja de amor» para que Juan Luis Guerra, una de las grandes leyendas de la música de América Latina, suba «La bilirrubina» de los miles de asistentes a una de las fiestas más grandes de todo el país.

La 66.ª edición del carnaval tendrá como estrella principal al dominicano Juan Luis Guerra, quien se presentará en el estadio Miguel Félix Charlaix, don – de compartirá escenario con otra de las grandes voces de la música tropical, Elvis Crespo, y toda la energía del regional mexicano de Calibre 50.

El evento marca una nueva etapa de estas festividades, las cuales se llevarán a cabo con el despliegue de más de 5,000 elementos de seguridad, entre agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), además de equipos de Protección Civil y unidades de atención de emergencia, para garantizar el ambiente de paz y seguridad que se vive en El Salvador en la actualidad.

LA VOZ QUE VIBRA A 440

Nacido en Santo Domingo el 7 de junio de 1957, Juan Luis Guerra ha labrado una trayectoria de varias décadas en la que se ha consagrado como el máximo exponente de la bachata y de otros géneros como el merengue, la salsa y la balada romántica, siempre con el característico tono de voz que termina siendo un arrullo para el alma con forma de melodía.

Con más de 40 años en la industria musical, Guerra ha acumulado más de 30 millones de discos vendidos en todo el mundo, ganando, hasta la fecha, más de 30 Grammy Latinos, tres Grammy y 11 premios Latin Billboard, además de haber sido condecorado como compositor latino del año en 1995 por la BMI, con la cual ha sido ganador de hasta 24 premios de diferentes categorías.

Todo ese recorrido de éxitos y premios comenzó en 1984, cuando un joven Juan Luis lanzó su primer álbum, «Soplando», y en 1985 lanzó «Mudanza y acarreo», los cuales lo fueron posicionando como uno de los nuevos talentos de la música latina.

Previo a estos discos, en 1982, Guerra participó en el Festival OTI de la Canción, otro hecho que lo dejó marcado como un talento excepcional en meteórico ascenso.

Sin embargo, ese ascenso se vio coronado en 1989 con el álbum «Ojalá que llueva café» y en 1990 con la producción «Bachata rosa», las cuales lo posicionaron como el representante mundial de los géneros tropicales y colocó en el corazón de millones temas que, hasta la fecha, siguen teniendo resonancia.  

«Ojalá que llueva café», «Estrellitas y duendes», «Bachata rosa», «Burbujas de amor» y «La bilirrubina» fueron los temas de esos discos los cuales se colocaron como auténticos himnos de la música latina.

Además, con «Bachata rosa» consiguió su primera nominación a los premios Grammy como mejor álbum latino tropical.

Desde ese momento, los éxitos no dejaron de llegar y cada álbum comenzó a tener mayor impacto.

«Areíto» (1992), «Fogaraté» (1994) y «No es lo mismo ni es igual» (1998) se posicionaron también en los primeros lugares de las listas de preferencia en Estados Unidos y América Latina, dejando siempre la estela de una voz con arrullo y ternura, pero en medio de un poderoso y contagioso ritmo en cada una de sus canciones.

Todos estos éxitos también se logra – ron gracias a 4.40, la agrupación que Juan Luis encabezó en toda su trayectoria y que debe su nombre a la frecuencia estándar de afinación musical de 440 hercios (Hz), la cual es la pauta de afinación para los instrumentos musicales.

UNA BACHATA A RITMO DE FE

Para la década de los 2000, la carrera de Juan Luis Guerra tuvo un giro inesperado, al profesar la fe cristiana y dedicar parte de su talento y producción a letras con una mayor carga religiosa y mensajes positivos dedicados a Dios y a su fe. Es ahí cuando, en 2004, llega el álbum «Para ti», una recopilación de éxitos como «Las avispas», «Tan solo he venido», «Soldado», «Los dinteles», entre otros.  

Pese a ese cambio en su enfoque, su popularidad se mantuvo intacta, siendo uno de los preferidos por su público, con ellos logró dos Grammy Latinos y se man – tuvo entre los primeros lugares en los listados de Billboard en Estados Unidos.

Con este éxito, llegó «La Llave de mi corazón», en 2007, con el que regresó a su temática romántica, y retomó otra vez su mensaje de fe con «A son de Guerra» (2010) y «Colección cristiana» (2012) y «Todo tiene su hora» (2014), también multipremiados en los Grammy Latino y con buena aceptación en las listas de popularidad.

Ya sea dentro de su faceta de devoción o en su típica imagen de voz del romance latino, Juan Luis Guerra sigue siendo una de las grandes joyas de la música en español, continúa como el personaje principal de multitud de homenajes y ve cómo sus éxitos sirven de referencia para las nuevas generaciones de la música, manteniéndose como el rey de la música latina.  

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