A las celebridades invitadas al evento social anual más importante en Nueva York se les pidió que vistieran bajo la consigna «La moda es arte», que enlaza con la exposición «El arte del vestuario» del Instituto del Traje, perteneciente al Museo Metropolitano de Arte (Met).

La leyenda del tenis Venus Williams y la actriz ganadora del Óscar Nicole Kidman, que copresiden el evento, estuvieron entre las primeras en llegar.

Kidman deslumbró con un vestido rojo brillante de Chanel, de manga larga y con amplios puños de plumas, mientras que Williams resplandecía con un vestido negro de cristal de Swarovski con una elaborada placa en el cuello.

Williams, de 45 años, contó a Vogue que su atuendo estaba inspirado en un retrato suyo en la National Portrait Gallery.

Beyoncé, otra de las copresidentas del evento, llegó a su primera gala en una década y se llevó todo el protagonismo con un vestido del diseñador francés Olivier Rousteing.

«Queen B» acudió acompañada de su marido, el rapero Jay-Z, y de su hija mayor, Blue Ivy, de 14 años.

El desfile de megaestrellas no se detuvo. Madonna, Cher y Stevie Nicks se unieron a la nueva generación de estrellas de la música: Sabrina Carpenter, Doja Cat y Tyla.

Rihanna y A$AP Rocky llegaron con varias horas de retraso, como de costumbre, haciendo una gran entrada.

Bad Bunny, que ha tenido un 2026 arrasador con importantes premios Grammy y el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, llevó prótesis y una peluca blanca para explorar cómo se vería de viejo, según Vogue.

La exmodelo Heidi Klum se transformó en una estatua romana viviente.

La rapera Doja Cat, una de varios miembros del «comité anfitrión» de la gala, lució un vestido de látex drapeado de Saint Laurent con un escote recatado, pero con una abertura hasta la cintura.

Donatella Versace, Tom Ford, Stella McCartney, Anthony Vaccarello y Haider Ackermann estuvieron entre los muchos diseñadores de moda presentes durante la velada.

Por supuesto, todo está supervisado por la directora editorial global de Vogue, Anna Wintour, la máxima prescriptora de la moda en Estados Unidos, que lleva 30 años al frente del evento.

Recaudación récord

La gala es una recaudación de fondos para el Instituto del Traje del Met y este año ha conseguido una cifra récord de 42 millones de dólares, explicó a la prensa el lunes el director general del museo, Max Hollein. En 2025 recaudó 31 millones.

Pero también es un espectáculo en las redes sociales en el que las estrellas compiten por sobresalir con espectaculares atuendos.

El evento del año pasado exhibió el estilo subversivo del dandismo negro y fue una inusual Met Gala centrada en los hombres y la moda masculina.

La exposición de este año yuxtapone elegantes propuestas de moda con pintura y escultura: por ejemplo, un diseño de Saint Laurent junto a «Lirios» de Van Gogh, o un vestido de John Galliano para Maison Margiela combinado con una estatua antigua.

«Cuando pienso en la muestra, si hubiera una palabra para describirla, supongo que sería equidad o equivalencia, equivalencia entre las obras de arte», declaró a la AFP el comisario del Instituto del Traje, Andrew Bolton.

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