La cantante italiana Laura Pausini protagonizó una extensa y emotiva presentación en el Estadio Nacional de Costa Rica, donde combinó un recorrido por sus éxitos con tributos a figuras de la música internacional, en el marco de su gira «Yo canto».

El espectáculo, que se prolongó por más de dos horas, reunió a miles de asistentes y estuvo marcado por una propuesta escénica de gran formato, con cambios de vestuario, coreografías y una narrativa conceptual que situó a la artista como «defensora» de la música. «Mi misión es ser defensora del arte, de la pasión y la inspiración», expresó durante la velada.

El repertorio incluyó canciones propias como «Escucha tu corazón» y «Entre tú y mil mares», junto a versiones de temas emblemáticos de artistas como Shakira, Alejandro Sanz, Gloria Estefan, Madonna y Ricky Martin, en un recorrido musical que transitó entre baladas, pop y ritmos latinos.

Uno de los momentos más destacados fue la interpretación de «Hijo de la luna», original del grupo Mecano, en la que Pausini apareció caracterizada con elementos simbólicos que reforzaron el tono teatral del concierto.

Sin embargo, la velada también estuvo marcada por un episodio inesperado. En medio del show, la artista interrumpió brevemente su actuación tras detectar la presencia de un animal muerto sobre el escenario. «Me da asco», dijo ante el público, antes de arrodillarse y retirarlo ella misma con un paño.

El incidente, que generó sorpresa entre los asistentes, no afectó el desarrollo general del concierto. Minutos después, Pausini retomó la presentación con normalidad y continuó con el repertorio previsto.

Hacia el cierre, la cantante agradeció el apoyo de sus seguidores y repasó sus más de tres décadas de trayectoria, consolidando una noche que combinó espectáculo, emotividad y cercanía con el público.

El concierto reafirmó el vínculo de la artista con su audiencia en Costa Rica, en una presentación que mezcló grandes producciones escénicas con momentos espontáneos e imprevistos.

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